Vilar, antigua morada hidalga

F. RUBIA / C. GÓMEZ LALÍN

DEZA

ARQUIVO GRÁFICO GÓMEZ BUXÁN

Referencias históricas sitúan el lugar como un asentamiento humano antiguo, citándose incluso un viejo cenobio en la zona En el lugar de Vilar, por un camino que discurre entre altos muros, cubierto de emparrado y bajo la densa sombra del follaje de los sarmientos en verano, se llega a la Casa de los Castro de Brandariz, antigua y blasonada morada hidalga cruceña, donde el tiempo parece haberse detenido, por lo que conserva el tipismo que otras casas nobles han perdido, característica que marca su esencial carácter. En esta zona, verdadera antesala del Ulla, cuyo benigno clima se aprecia en el desarrollo que alcanzan sus frutales y, como no, las vides, la casa preside el lugar, al igual que tiempo atrás lo hizo el desaparecido monasterio de «Branderici».

20 may 2000 . Actualizado a las 07:00 h.

El amplio portalón adintelado fue modificado, apreciándose sobre el muro de cierre algunos de los antiguos elementos que lo coronaban, haciendo la función de «esteos» de la parra. Debió estar ornamentado de una cruz sobre peana, flanqueada por almenas. Traspasado el umbral de entrada hay, a la izquierda, una acera de piedra adosada al muro, que tenia la función de servir de paso a los moradores de la casa en la época invernal y de facilitar la subida al caballo.Piedra de canteras de PinlleEl patio es anterior y la casa es de dos plantas construidas en su mayor parte con piedra gris verdosa de las canteras locales de San Bieito de Pinlle. A la derecha, sobresaliendo del nivel de la cubierta, destaca la torre con cornisa simple o «sopena» y un balcón del que sólo se conserva la ménsula del piso. El conjunto presenta planta casi rectangular, con cubierta a cuatro vertientes, que sobresale de los muros conformando un alero de madera.Al extremo de la fachada principal arranca una escalera exenta de piedra de un tramo que desemboca en un amplio patín, desde donde se puede contemplar de cerca el escudo de armas. Las balaustradas de la escalera son macizas y tienen pasamanos en chaflán. El patín, que se halla orientado al Norte, tiene el piso de piedra (hoy cubierto de cemento), con antepecho macizo.Está asentado sobre hueco, con bóveda de cañón formada por lajas verticales de pizarra que reparten la descarga del peso sobre los muros. En el antepecho del patín se apoyan dos columnas de piedra de basas cuadradas y fuste ochavado, terminadas en sección cuadrangular, estando coronadas antiguamente de zapatas, que sostenían la prolongación del tejado de la que está cubierto parte de este espacio.