Y mañana, el Sabadell en Riazor, histórico rival del que difícilmente guardará sus primeros recuerdos algún viejo seguidor deportivista, que deberá remontarse a 1933, cuando se cumplieron años de la fecha del primer partido jugado por los vallesanos en el desaparecido campo coruñés. Fue aquel un partido de Segunda, ganado (2-0) por un Deportivo que había empezado la temporada con el catalán Pepe Planas en el banquillo, al que sustituiría Fernando Fariña más tarde, sin evitar a un tercer técnico en la misma temporada, que sería finalmente Pepe Torres. Los tres, muy estimados por el deportivismo de siempre y, en el caso de Planas, de forma muy especial incluso después de la guerra española cuando llevó al Racing ferrolano a la final de Copa de 1939, disputada en Montjuich, frente al Sevilla vencedor (6-2) en una aciaga tarde del equipo de Ferrol cuyos jugadores, víctimas de los nervios, ya saltaron al campo visiblemente impresionados por la importancia del encuentro.
Lo dicho hasta aquí, aunque gusta recordarlo, queda muy alejado de la realidad. Y la actualidad de hoy nos señala que el Sabadell, el equipo lanero como se le llamó antes, vuelve ahora a Riazor en donde se le supone que también terminará perdiendo como en aquella lejana presentación, cuando cayó por 2-0 tanteo al que nos abonamos para el esperado triunfo de los Fernando Vázquez. Triunfo que nos gusta calificar como un presagio que consolide esa espera que estos días alcanzó fuerza en el ambiente futbolístico coruñés.