Todavía hay tiempo

Fernando Hidalgo Urizar
Fernando Hidalgo EL DERBI

TORRE DE MARATHÓN

05 dic 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Dice Valerón que la plantilla está tocada, pero no hundida. Y tiene razón. La imagen que está dando el Dépor es la de un conjunto con graves carencias, pero no la de un grupo entregado al descenso.

Los blanquiazules todavía mantienen su vigor competitivo. Y si bien no se están ganando flores y medallas con su fútbol, sí que por lo menos se hacen acreedores a una buena ducha después de cada partido. No hay desertores. Sigue existiendo compromiso a pesar de los impagos.

Pero es tanto lo que se juega el club actualmente que urge ya un cambio. En primer lugar, debe reaccionar José Luis Oltra. Lo que está haciendo no llega. El equipo que han puesto en sus manos es limitado, cierto. Pero para eso está él. Para sacar rendimiento a sus futbolistas y no para suicidarse en aras de un estilo del que no para de hablar, pero que no se traduce en puntos. Todavía tiene tiempo de demostrar que la Primera División no le queda grande y que es digno de una afición galáctica que sí que lo está dando todo.

¿Y en los despachos? Qué decir de Lendoiro, capaz de llevarse por delante al propio Deportivo con tal de garantizarse su modo de vida y el de su familia. El único que siempre ha salido ganando, a pesar de haber llevado a la entidad a la ruina. La plaza de Pontevedra necesita también con urgencia una regeneración. Tanto moral como de gestión. Si no cambian las cosas al frente del club, lo acabará pagando el Deportivo. Y, una vez más, conviene recordar que el Dépor no es de Lendoiro. Ni de su familia. Es de todos aquellos que cuando Campbell batió a Aranzubia el pasado domingo sufrieron un pellizco en el alma que a día de hoy todavía duele.