Carlos Alcaraz se apunta a unas necesarias vacaciones antes de la gira de tierra

Enric Gardiner COLPISA

DEPORTES

Carlos Alcaraz, durante el encuentro de tercera ronda contra Sebastian Korda en Miami
Carlos Alcaraz, durante el encuentro de tercera ronda contra Sebastian Korda en Miami DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

El murciano, eliminado en tercera ronda de Miami, aboga por una desconexión antes de la parte más exigente del año

23 mar 2026 . Actualizado a las 21:19 h.

Los tres primeros meses del 2026 fueron excelentes para Carlos Alcaraz. El español ganó el Abierto de Australia, convirtiéndose en el hombre más joven en la historia en conseguir los cuatro grand slams, y el torneo de Doha, además de hacer semifinales en Indian Wells. Mejoró los resultados del año pasado y cimentó su estatus como el mejor tenista del planeta. Sin embargo, la temprana y sorprendente derrota en la tercera ronda del Masters 1000 de Miami contra Sebastian Korda despertó la duda de si el número uno del mundo necesita un descanso en estos momentos.

«No sé lo que voy a hacer, pero probablemente me vaya a casa», comunicó Alcaraz al acabar su participación en Miami. «Me apetece estar con mi familia y con mis amigos. Un par de días al menos, no sé cuántos días libres voy a poder tener. La gira de tierra batida está a la vuelta de la esquina y tengo torneos muy buenos y muy importantes que quiero jugar. Mi mente ahora está en tomarme unos días libres, despejar la cabeza, reactivar las baterías y estar listo para la tierra».

Peligra el número uno

En la gira de arcilla, que comienza el próximo cinco de abril en Montecarlo, Alcaraz pondrá en juego 4.330 puntos entre los títulos del Principado, Roma y Roland Garros, y la final de Barcelona. La distancia con Jannik Sinner es de 2.440 puntos en estos momentos, pero se estrechará si el italiano continúa vivo en Miami, donde el año pasado no pudo participar por cumplir una sanción acordada por dopaje. Sinner tampoco estuvo presente en Montecarlo, Barcelona y Madrid, por lo que puede sumar 2.500 puntos limpios respecto al año pasado.

Estos atareados meses, cuya intensidad no bajará tampoco tras París, porque ahí Alcaraz defiende Queen's y la final de Wimbledon, obligan al español a tomarse un respiro parecido al que realizó en el 2025.

Punto de inflexión

El curso pasado, tras la sorprendente derrota contra David Goffin en su debut en Miami, Alcaraz se fue de vacaciones unos días a Cancún junto a su familia. Ese viaje, criticado en un principio por entender que el tenista debía intensificar sus entrenamientos en lugar de descansar, dio lugar a los meses más prolíficos de la carrera del murciano, que encadenó final tras final —nueve consecutivas— hasta que la racha se rompió en el Masters 1000 de París.

Ahora nadie criticará la decisión que tome el número uno, que se ha ganado el derecho a un merecido descanso tras arrancar la temporada con diecisiete triunfos y solo dos derrotas y con dos títulos de calibre como el Abierto de Australia, donde solo perdió dos sets en todo el torneo y que nunca ganara, y Doha, un torneo de categoría 500.

La gira de los dos Masters 1000 estadounidenses no salió como Alcaraz esperaba, pero el drama es ínfimo. De hecho, mejoró ligeramente los resultados del año pasado y sumó cuarenta puntos más a su casillero. «Hay que prepararse para la tierra batida», deseó Alcaraz, que entra ahora de lleno en una superficie que el año pasado le regaló grandes momentos.