La nueva era de la fórmula 1 amenaza al «instinto de los pilotos»

David Sánchez de Castro COLPISA

DEPORTES

Max Verstappen, subido a su Red Bull durante la clasificación del Gran Premio de Australia.
Max Verstappen, subido a su Red Bull durante la clasificación del Gran Premio de Australia. AFP7 vía Europa Press | EUROPAPRESS

La normativa deja muy descontentos a aficionados y sobre todo a los grandes protagonistas, que incluso advierten de que puede llegar a ser peligroso conducir los coches

07 mar 2026 . Actualizado a las 20:04 h.

El Gran Premio de Australia del 2026 sirve como punto de partida para la nueva reglamentación de la fórmula 1, una normativa en la que se prima la eficiencia energética frente a la velocidad punta. Un concepto que ya estaba introducido en la gestión habitual de todos los conductores: solo hay que ver el crecimiento exponencial de la electrificación del parque automovilístico, especialmente en las ciudades.

Después de ver las primeras sesiones oficiales en Melbourne, todos los espectadores, periodistas y pilotos van en la misma línea: el cambio de filosofía es demasiado radical. Se ven coches que ya no apuran en las frenadas, que pierden velocidad conforme se acercan a la trazada de la curva y que apenas tienen que pensar por su cuenta cuál es el punto idóneo para pegar el zapatazo al freno.

Ya no se busca la última pulgada disponible que separa el accidente de la trazada perfecta para adelantar. Se ha eliminado el DRS que propiciaba adelantamientos dopados, pero se ha sustituido por algo mucho peor.

Descontento entre los pilotos

Lo más serio de las críticas es que llegan por parte de los pilotos. Ninguno está conforme. Los hay más cautos, como Carlos Sainz, que señalaba unos días antes de Melbourne, durante un acto con un patrocinador en Madrid, que prefería esperar unas carreras para analizarlo. Eso en público, porque en privado es mucho más duro en su diagnóstico hacia esta fórmula 1 que se inventaron.

Max Verstappen va a la yugular: cree que es directamente una normativa que le va a obligar a «reaprender» a pilotar. El tetracampeón neerlandés sufrió en la clasificación un fuerte accidente que le mandó al fondo de la parrilla de salida para el domingo. El incidente fue de lo más inusual, al menos según los estándares previos.

«No me había pasado algo así en mi vida. Dándole al acelerador se me ha bloqueado el eje trasero. Es muy extraño. Hay que entender qué está pasando. Es todo complejísimo. No ha sido divertido estar en pista. Todo va en contra de tus instintos como piloto», se lamentó. En la misma línea está Lando Norris, el vigente campeón. «Perdemos mucho en la recta, y cuanto más lento eres en curva más pierdes en recta», explicó el inglés.