Los azulgranas claman tras cinco días negros en los que han quedado tocados en Liga y Copa con las derrotas frente al Girona y el Atlético salpicadas por la polémica
17 feb 2026 . Actualizado a las 15:21 h.El Barcelona es un clamor contra los árbitros. La entidad azulgrana ha sumado en cinco días dos duros varapalos en Copa del Rey contra el Atlético y en Liga frente al Girona y ha decidido apuntar a las decisiones arbitrales como una de las principales causas de las dos debacles. Tanto es así, que el mensaje va desde los despachos hasta pie de campo, pasando por el propio Hansi Flick, un técnico acostumbrado a explicar los resultados desde su propia pizarra y que ahora va más allá alineándose con el mensaje que recorre toda la entidad.
Y es que en Montilivi César Soto Grado tomó dos decisiones que chirrían y mucho al barcelonismo. La primera fue no repetir el lanzamiento de penalti de Lamine Yamal en la primera parte después de que Bryan Gil y Frenkie de Jong entraran en el área y tuvieran, a tenor de los culés, influencia en la jugada. La segunda, y la que destapó la caja de los truenos, fue la falta previa sobre Jules Koundé en el segundo gol del Girona, una acción similar a la que ya perjudicó a los azulgranas en Vallecas y ante la que ya no se pudo reprimir Flick en la sala de prensa. «¿La falta a Koundé? ¿Cómo la has visto tú? ¿Es falta? Gracias, para mí también», respondió el preparador alemán a un periodista en la sala de prensa.
Flick habló también de que su equipo ha de jugar mejor y «regresar a su mejor nivel», pero dejó varios dardos que van en concordancia con el mensaje que ha recorrido el club en los últimos días. Tras la derrota en el Metropolitano en Copa por 4-0 el técnico germano fue a visitar al árbitro para pedir explicaciones y Joan Laporta cargó contra la labor de Martínez Munuera por anular un tanto de Pau Cubarsí por un fuera de juego milimétrico. «Llueve sobre mojado porque nos recuerda al que le anularon a Lamine Yamal, también incorrectamente, en Anoeta. Nada es inocente. Por eso tenemos que luchar contra todo y contra todos», afirmó el máximo dirigente azulgrana. «El pisotón a Koundé, madre mía, se tendría que haber detenido el partido en ese momento. Será una Liga contra todo y contra todos; hay muchos que no quieren que la ganemos», insistió durante la presentación su candidatura a la presidencia del Barcelona, bajo el lema 'Defendemos al Barça'.
La plantilla sigue la línea
Ese mensaje ya casi institucional ha calado en una plantilla que se siente perjudicada tras cinco días que han puesto en el disparadero el plan de juego del equipo azulgrana. Tras la derrota en Girona se produjo una cascada de declaraciones desde el vestuario que seguían esa línea. Cubarsí aseguró que «todo el mundo lo ha visto, la gente ya sabe lo que ha pasado», Joan García afirmó que fue «sorprendente que no llamara el VAR» y Gerard Martín que «parecía falta».
«Tenemos muchas cosas que mejorar pero no solo nosotros. Es muy complicado cuando las normas son diferentes si va en tu favor o en contra. Pero si tenemos que jugar contra todos, para ganar, no pasa nada... Lo vamos a hacer», elevó el tono Raphinha en su cuenta de Instagram.
Son declaraciones que contrastan con la autocrítica que siempre ha estado presente en el ideario de Flick y que ahora pasa a un segundo palo en mitad de una crisis que ha irrumpido de golpe y estará presente en una semana limpia en la que los culés tendrán tiempo para mejorar aspectos del juego.
Tres años del caso Negreira
El Barcelona se siente especialmente perjudicado en una fecha señalada como es el aniversario del caso Negreira. El 15 de febrero se cumplieron tres años de un terremoto que todavía agita el fútbol español, del que todavía faltan implicados por declarar en el mes de abril y que en el club culé sienten que no beneficia al equipo de Flick. Cada partido de los azulgranas es mirado con lupa y esa vara de medir ha provocado un hartazgo en el Barcelona que ha estallado tras dos partidos en los que los de Flick han bajado el listón y se han sentido perjudicados.
Dos días libres para resetear
Flick se ha alineado con el mensaje del club, pero cree que más allá de las decisiones arbitrales hay también una deriva negativa del equipo y que se necesita un reset antes de afrontar el tramo decisivo de la temporada. Con esa idea y aprovechando que los culés entraron en el top 8 de la Champions, ha ofrecido a la plantilla dos días libres antes de empezar a preparar el jueves el compromiso liguero contra el Levante en el Camp Nou del próximo domingo. Ese día, los culés deberán mejorar su imagen y coger fuerzas de cara a un tramo de curso en el que el Villarreal, el Atlético y la Champions medirán cuál es el impacto real de este shit february que ya se ha instalado en la Ciudad Condal.