La hija del mítico jugador de la NBA, Dennis Rodman, se ha convertido en la mejor pagada del mundo desbancando a Aitana Bonmatí
23 ene 2026 . Actualizado a las 22:03 h.El fútbol femenino ha roto otra barrera y no por un gol, sino por una firma. Trinity Rodman, una de las grandes estrellas del panorama internacional e hija del mítico jugador de la NBA Dennis Rodman, selló en Washington un acuerdo que la coloca en la cima económica del deporte y vuelve a sacudir el tablero del fútbol femenino mundial.
La delantera estadounidense, de 23 años, ha renovado con el Washington Spirit por tres temporadas con un contrato que supera los dos millones de dólares anuales (1.700.000 euros), una cifra nunca antes alcanzada por una futbolista. El acuerdo la convierte en la jugadora mejor pagada del planeta y la sitúa por delante de referentes europeos como Aitana Bonmatí, hasta ahora líder en este apartado. La operación, avanzada por medios como ESPN y The Athletic y confirmada por su agente, marca un antes y un después en la evolución salarial del fútbol femenino.
Más allá del impacto económico, la renovación de Rodman ha tenido consecuencias estructurales en la NWSL. La liga estadounidense, tradicionalmente condicionada por un estricto límite salarial, se vio obligada a introducir una excepción específica -llamada norma para jugadoras de alto impacto- que permite a los clubes retener a sus grandes estrellas sin incumplir el convenio colectivo. Una medida pensada, en buena parte, para evitar la fuga de talento hacia Europa y que ya ha generado debate entre las futbolistas y sus representantes.
Rodman, campeona de la NWSL en 2021 y una pieza clave de la selección estadounidense, opta así por consolidar su carrera en su país en un momento de máxima madurez deportiva. La delantera simboliza una realidad cada vez más evidente: el fútbol femenino no solo crece en audiencia y prestigio, también empieza a mover cifras que antes parecían inalcanzables. Y esta vez, el récord lleva su firma.
Novata del Año En lo deportivo, Rodman es mucho más que una cifra récord. Campeona de la NWSL en 2021 y Novata del Año esa misma temporada, perdió la final el curso pasado ante el Gotham FC y suma ya 47 internacionalidades y 11 goles con la selección de Estados Unidos. Su proyección la sitúa como una de las piezas clave del combinado estadounidense de cara a los grandes torneos internacionales.
«Sabía que aquí era donde quería escribir el siguiente capítulo de mi carrera», afirmó la futbolista tras hacerse oficial el acuerdo, subrayando una decisión que va más allá del aspecto económico. El Washington Spirit, propiedad de Michele Kang, ha convertido la continuidad de Rodman en una declaración de intenciones. «Trinity representa el futuro del club y del fútbol femenino», aseguró la empresaria, que también preside el Olympique de Lyons y lidera uno de los grupos con mayor peso en el desarrollo global del fútbol femenino.
Con su renovación, Trinity Rodman no solo se queda en Washington. Se convierte en símbolo de una nueva etapa, en la que el fútbol femenino empieza a hablar el lenguaje de los grandes contratos y las grandes decisiones estratégicas. Esta vez, el récord no llega desde Europa. Llega desde Estados Unidos y lleva el nombre de una jugadora que ya no vive a la sombra de ningún apellido.