El Real Madrid, en la misma dinámica que terminó con los Galácticos

Óscar Bellot COLPISA

DEPORTES

Alaba saluda a Florentino Pérez tras la final de la Supercopa ante el Barcelona.
Alaba saluda a Florentino Pérez tras la final de la Supercopa ante el Barcelona. Vincent West

Destituido Xabi Alonso y con Arbeloa marcado por el Albacetazo, los blancos reinciden en pecados similares a los que acabaron con la salida de Florentino en el 2006

15 ene 2026 . Actualizado a las 21:05 h.

El Real Madrid se lame las heridas tras ver cómo se le esfumaban, en el espacio de cuatro días, la mitad de sus opciones de volver a llevar esta temporada algún título a las vitrinas del Santiago Bernabéu, enterrar a un técnico que estaba llamado a modernizar su libreto y bautizar, de la peor manera posible, a otro que se ha visto atropellado por los acontecimientos y que no ilusiona a una parroquia harta de tanto despropósito.

Ni Xabi Alonso fue el Guardiola de Chamartín ni Arbeloa será Mourinho en tiempos en los que los blancos necesitan un arquitecto que construya en lugar de un pirómano que concentre sus fuerzas en destruir al enemigo. Uno y otro, en cualquier caso, son víctimas de un desconcierto que amenaza con llevar al Real Madrid por el mismo camino que acabó con la era de los Galácticos.

Las semejanzas entre la situación actual y la crisis que acabó con la dimisión de Florentino Pérez en febrero del 2006 son diversas, con un equipo a la deriva, estrellas consentidas, entrenadores de quita y pon sin autoridad alguna y la ausencia de un proyecto consistente que le permita pelear con los colosos del Viejo Continente.

Jugadores y directiva, en el foco

Vinicius, Bellingham, Huijsen, Mastantuono y hasta Valverde están en el foco de una hinchada que volverá a cargar previsiblemente contra los futbolistas en la previa del choque liguero que el Real Madrid disputará este sábado frente al Levante. Todos ellos, como muchos otros salvo Courtois y Mbappé, están lejos de las prestaciones que cabe demandarles a los jugadores del Real Madrid y de las que algunos de ellos ofrecieron en tiempos mucho más venturosos.

A casi ninguno, salvando a Tchouaméni, logró mejorar Xabi Alonso, pero la autoridad del tolosarra fue menoscabada enseguida por el club, lo que debe ser tenido en cuenta a la hora de emitir cualquier juicio sobre el vasco. Está por ver si Arbeloa, mimado por Florentino Pérez, conseguirá tocar los resortes necesarios, pero la depauperación de la plantilla tiene mucho que ver con su sobreprotección y una estrategia errática en el mercado de fichajes.

Además de en los goles de la celebérrima BBC, la hegemonía europea del Real Madrid entre el 2014 y el 2024 se sustentó en un magistral centro del campo que Carlo Ancelotti bautizó como el ‘Triángulo de las Bermudas'. El triunvirato que conformaron Casemiro, Kroos y Modric comenzó a extinguirse con la salida del brasileño en el 2022. Desde esa fecha, el club de Chamartín ha fichado a trece futbolistas y solo uno de esos refuerzos, Tchouaméni, puede considerarse como un centrocampista puro. La sala de máquinas se ha descapitalizado y los efectos son funestos para un equipo que es incapaz de gobernar partido alguno, independientemente de cuál sea el calibre del rival.