El cansancio y las dinámicas opuestas, factores claves en la final de la Supercopa entre el Real Madrid y el Barcelona

José Ramón

DEPORTES

Camavinga y Balde, durante el último clásico liguero
Camavinga y Balde, durante el último clásico liguero Sergio Pérez | EFE

11 ene 2026 . Actualizado a las 12:08 h.

Nueva final entre el Barcelona y el Real Madrid. En esta ocasión, creo que hay dos grandes aspectos que depararán este clásico. El primero es que el conjunto azulgrana tuvo más descanso (24 horas más) que los blancos, además de una semifinal mucho más placentera.

El Barcelona iba goleando ya en el descanso ante el Athletic Club, pudiendo rotar a sus principales jugadores, mientras que el Real Madrid tuvo que hacer un esfuerzo descomunal ante el Atlético de Madrid para llevarse la segunda semifinal. De hecho, acabaron jugadores lesionados y con problemas físicos.

El segundo aspecto que marca al Barcelona como favorito en la final es la sintonía de un equipo y otro, en cuanto a su juego. Los de Hansi Flick son un bloque dominador que tiene el balón, que ataca y defiende alto, para volver a recuperar el esférico.

Sin embargo, el Real Madrid deja mucho que desear todavía. ¿Qué es lo que le da ventaja? Que es un conjunto que ante las dificultades es capaz de sobrevivir y de alzarse en situaciones muy incómodas. A nivel individual, Courtois, Valverde, Vinícius y Rodrygo son jugadores que marcan la diferencia, además de Mbappé, que veremos si puede disputar la final.

El Barça se basa en el equipo, pero hay jugadores que destacan por encima del resto en el control como Lamine Yamal y Pedri. El conjunto azulgrana no depende tanto de las individualidades como el equipo blanco. Courtois será una pieza fundamental para Xabi Alonso, ya que espero un partido en el que el Barcelona tenga muchas ocasiones de gol. Van a querer ser protagonistas.