El guardameta con sus paradas y el onubense ejerciendo de revulsivo decantan un derbi que deja al Barça a siete puntos del Real Madrid
03 ene 2026 . Actualizado a las 23:19 h.El Barça dio este sábado un golpe encima de la mesa en el derbi catalán. El conjunto de Hansi Flick se impuso por 0-2 en la caldera del RCDE Stadium y lo hizo con un Joan García soberbio que brilló en el regreso a la que fue su casa y gracias a dos acciones definitivas de Fermín. El onubense apareció en la segunda mitad para asistir a Dani Olmo y a Lewandowski y amarrar tres puntos que meten presión a un Real Madrid que jugará de nuevo este domingo a siete puntos de su máximo rival.
Y eso que hubo encerrona. La afición del Espanyol preparó una caldera de época, con Joan García en el epicentro de la ira, y generó una atmósfera a la que muy pronto se iba a subir su equipo. Los de Manolo González apretaron de lo lindo en los primeros minutos a un Barça al que le costó asentarse en el terreno de juego. No ayudó tampoco la suplencia de Pedri y las imprecisiones provocadas por el alto ritmo marcado por los locales, muy intensos y con tres jugadores cortocircuitando la sala de máquinas azulgrana y encargados de las ayudas a los laterales.
Fue así pese a que Flick sabían de sobra el plan perico. El técnico alemán quiso primero rebajar ese empuje minimizando riesgos, haciendo que su rival se desgastara tras la pelota, pero entró en una dinámica que solo sirvió para que los suyos se quedaran sin ideas. El Barça no tuvo en el primer acto fluidez, no consiguió que Lamine Yamal tuviera uno contra uno y fue incapaz de encontrar entre líneas a un Raphinha que pierde peso en el juego cuando actúa en la mediapunta. Sin sus mejores armas, los culés fueron planos, no probaron apenas a Dimitrovic y hasta pudieron irse en desventaja si Joan García no hubiera aparecido en un mano a mano ante Roberto y con una parada prodigiosa tras un remate a bocajarro de Pere Milla.
Roberto perdona
Tras la reanudación, Flick leyó el problema y dio entrada a Fermín por Rashford. El cambió situó a Raphinha en el perfil zurdo, pero el Barça no terminó de encontrar soluciones para desarbolar a un Espanyol tremendamente organizado. Los culés seguían sin tener profundidad y, para colmo, vivían con la amenaza constante de un Roberto infatigable que hacía todo bien salvo la definición. Erró solo ante la portería culé y se topó nuevamente con Joan García en un mano a mano en el que tuvo demasiado tiempo para decidir y que sirvió para testar una vez más que el nuevo meta azulgrana no entiende de miedo escénico.
Fue la gota que colmó el vaso para un Flick que seguía sin dar con la tecla y que iba a quemar las naves con la entrada de Pedri, Dani Olmo y Lewandowski. El partido seguía, no obstante, cogiendo temperatura. La grada apretaba todavía con más fe que en el primer minuto, los jugadores de Manolo González ganaban cada disputa y el Barça veía cómo su plan de desgastar al Espanyol no fructificaba. Los pericos eran indestructibles y no iban a desfallecer durante 85 minutos de auténtica garra en los que probablemente merecieron más.
Todo cambió en un reverso maravilloso de Fermín en la mediapunta. El de El Campillo desajustó el engranaje perfecto de los locales y encontró a Dani Olmo, que hizo el resto con un disparo memorable a la escuadra para batir a Dimitrovic y acabar con la resistencia espanyolista. Lewandowski sentenció tras una gran jugada de Fermín y amarró tres puntos sustentados en Joan García, que brilló en su regreso al RCDE Stadium, y la pegada de campeón que nunca falla.
Ficha técnica
Espanyol: Dmitrovic; El Hilal, Cabrera, Calero, Carlos Romero; Urko, Edu Expósito, Pol Lozano; Pere Milla (Puado, min 82), Dolan (Terrats, min 82) y Roberto Fernández (Kike García, min 75).
Barcelona: Joan García; Koundé, Cubarsí, Gerard Martín (Pedri, min 64), Balde: Eric García, Frenkie de Jong; Lamine Yamal, Raphinha (Olmo, min 64), Rashford (Fermín, min 46) y Ferran Torres (Lewandowski, min 64).
Goles: 0-1, min 86: Olmo; 0-2, min 90: Lewandowski.
Árbitro: García Verdura (comité catalán). Amonestó al técnico Manolo González y al futbolista Pol Lozano del Espanyol.