El entrenador santiagués decide cerrar su ciclo de tres temporadas y media en el club porque asegura estar «agotado, vacío y sin energía»
21 dic 2025 . Actualizado a las 18:41 h.David Rial no continuará en el Reyco Burela FS después de que haya presentado su renuncia «por motivos personales» y ya no se sentará a la vuelta de las vacaciones de Navidad en el banquillo del conjunto mariñano, anunciaron desde la entidad este mediodía. El técnico santiagués cierra así una etapa de tres temporadas y media en las que logró un ascenso a Primera División y estuvo a punto de conseguir la permanencia el pasado curso con un equipo muy corto de efectivos.
Rial, en un emotivo comunicado dirigido a la Familia Laranxa, fundamenta su decisión en el agotamiento físico y mental. «Hace un tiempo que estoy agotado, que me siento vacío, sin energía. Es duro tomar la decisión de irte de un lugar donde te sientes querido en lo personal y que me lo ha dado prácticamente todo en lo profesional, pero necesito parar y recuperar esa energía y pasión que sabéis que de unos meses para aquí he perdido. Lo siento, siento que os fallo cuando no debería... pero ya no puedo más. Estoy convencido de que es la mejor decisión para todos y sé que me entenderéis», apunta.
El técnico compostelano reconoce que «no es el momento ni las maneras en las que me hubiera gustado despedirme, pero espero que algún día podáis entenderme», señala.
David Rial (Santiago de Compostela, 1991) arribó a Burela en el verano de 2022 con 30 años después de formarse en la escuela del Santiago Futsal -antiguo Lobelle-, club en el que prácticamente pasó por todos sus equipos de base y donde debutó en Segunda División como primer entrenador entre el 2019 y el 2021. En su primera campaña de naranja recogió a un equipo muy castigado a nivel mental después del descenso sufrido el curso anterior en una temporada nefasta en Primera y consiguió guiarlo hasta la última eliminatoria del play off de ascenso, en la que cayó ante el Alzira.
Un año más tarde sí que alcanzaría el objetivo de regresar a la élite en un vibrante cruce final de play off ante la UMA Antequera, que se resolvía el 15 de junio de 2024 en Vista Alegre tras una emocionante tanda de penaltis. «Perdimos una final de ascenso que dolió como pocas. Un año después volvimos a Primera y recordar aquella tarde en Vista Alegre todavía me pone la piel de gallina», reconoce en su carta de despedida.
Con un equipo muy limitado a nivel de efectivos y seguramente con el presupuesto más humilde de la categoría, Rial debutaba como técnico en Primera División y mantenía al equipo toda la temporada fuera de la zona de descenso, pero finalmente caía a la penúltima posición de la forma más cruel, en la última jornada e igualado a puntos con el Noia Portus Apostoli, que se salvaba por el golaveraje particular. «Durante 10 meses presumimos de escudo, pueblo y club por la Primera División, con la humildad del pequeño, pero con la ambición de un grande. Creímos que juntos éramos capaces de cualquier cosa. Vosotros cruzasteis España para estar a nuestro lado en nuestro día más difícil y, al volver, nos recibisteis con la mejor de vuestras sonrisas. Gracias, lo guardaré en mi corazón para siempre», destaca.
Tras el mazazo del descenso, el picheleiro sopesó romper el contrato que le unía con la entidad burelense hasta junio de 2026. Finalmente decidió seguir al frente del banquillo naranja, pero nunca terminó de encontrarse al 100 % por el desgaste acumulado por la situación institucional que vive el club. En las últimas semanas llegó a la conclusión de que la mejor decisión era apartarse, una determinación que ya le comunicó a los mandatarios naranjas la pasada semana comprometiéndose a dirigir el equipo hasta el partido ante el Unión África Ceutí y que así tuvieran tiempo para buscar un recambio, que podría ser anunciado ya en las próximas horas.
En su carta, Rial se despide muy agradecido. «Hoy pongo fin a una etapa profesional llena de emociones y momentos que recordaré para siempre, pero parte de mí se quedará para siempre en este maravilloso pueblo. Gracias por el cariño que me habéis dado desde el primer día. Aún hoy tengo la sensación de que me habéis dado mucho más de lo que merecía y sin duda mucho más de lo que yo os he podido dar. Grazas por todo, Familia. De corazón», termina.
Por su parte, desde el club también reconocen que su marcha «é unha noticia triste porque nos gustaría que rematase a tempada connosco, pero respectamos completamente a súa decisión», señalan. Apuntan, asimismo, que «o paso de David deixou unha gran pegada, tanto dentro da nosa entidade coma no pobo de Burela, no que é moi querido» y le agradecen «enormemente a súa seriedade e profesionalidade, á vez que a súa alegría diaria, vitalidade e paixón por este deporte».
Finalmente, le desean «o mellor na vida e na súa carreira, que sabemos que seguirá sendo billante e chea de éxitos» y concluyen con un «David, Burela sempre será a túa casa».