Chus Mateo, seleccionador español de baloncesto masculino: «Aquí hay que intentar acoplar las piezas en un tiempo récord»

Javier Varela COLPISA

DEPORTES

Alberto Valdés

El técnico debuta este jueves en partido oficial ante Dinamarca, en el primer duelo de la ventana FIBA para la clasificación mundialista

26 nov 2025 . Actualizado a las 16:26 h.

Chus Mateo (Madrid, 1969) transmite serenidad cuando charlas con él. Nada que ver con lo que se ve en la cancha de baloncesto durante los partidos. Este entrenador, que empezó en un colegio y volvió a llevar al Real Madrid a lo más alto, espera devolver a España al lugar que se merece: «La historia del baloncesto español y de la selección es tan bonita, tan larga y llena de tantos éxitos que a todos nos gustaría estar permanentemente arriba». De momento promete «trabajo» y se niega a calificar como un problema estar al frente de este grupo.

—¿Qué balance hace de sus primeros dos meses en el cargo?

—Siempre que no hay resultados de por medio va a ser bueno. Pero aquí lo importante es que las cosas funcionen, que vayamos creciendo y cumpliendo objetivos... Obviamente, tengo en la cabeza estas ventanas FIBA, que son importantes para tratar de conseguir la clasificación para el Mundial de Catar 2027.

—Es el trabajo que no se ve de un seleccionador...

—Me centré única y exclusivamente en el trabajo de seleccionar a jugadores, de hablar con ellos, de hacerles creer que podemos hacer una selección competitiva y que se sientan importantes. Creo que hicimos una buena selección.

—¿Le ha sido sencillo reciclarse al pasar del Real Madrid a la selección?

—Un entrenador tiene que tener capacidad de adaptación. Es obvio que no es lo mismo jugar tres partidos a la semana que dos cada tres meses. Tienes que adaptarte a una manera de trabajar y de hacer las cosas diferente. Aquí no tienes tiempo prácticamente para trabajar en la cancha y debes intentar acoplar las piezas para que todo funcione bien en un tiempo récord. Tenemos 16 jugadores de 14 clubes y tenemos que hacer que jueguen y piensen en una misma dirección. No es fácil conformar un equipo.

—Debe ser como hacer un puzle.

—No solo por la variedad de clubes, sino por el escaso tiempo que tenemos para que esto funcione.

—Asumió el reto de la selección en un momento complicado.

—Puede ser la sensación, sí. Obviamente a todos nos gustaría estar permanentemente arriba consiguiendo resultados, pero también es cierto que esto no se consigue de la noche a la mañana.

—-Para muchos es un marrón...

—Decirle a un entrenador que es un marrón hacer lo que le gusta, asumir un reto bonito y gratificante como es ser el seleccionador de tu país, obviamente para mí no lo es. Es una tarea complicada, pero estoy encantado de poder asumirla con valentía, con determinación y convencido de que va a salir bien.

—Los retos no le asustan. Cogió al Real Madrid tras Pablo Laso y ahora la selección después de Sergio Scariolo.

—En nuestra profesión nunca sabes lo que va a pasar. Quién me iba a decir que iba a ser el entrenador del Real Madrid y que iba a tener que hacerlo después de una leyenda como Pablo Laso. Me tocó sustituirlo y acabé muy contento de mi etapa porque creo que mantuvimos el nivel que él había dejado. Ahora me toca mantener el que la selección española ha tenido compitiendo los últimos años con Sergio Scariolo y con la historia siempre plagada de éxitos con Pepu Hernández, Aíto García Reneses y con un montón de entrenadores que hicieron historia desde Antonio Díaz-Miguel.

—Si España no está en el Mundial de Catar 2027 sería...

—Déjame empezar el camino, ¿no? Que llevamos dos meses. Tenemos muchas cosas por delante como para calificar todo esto. Queda mucho tiempo para eso y hasta que llegue vamos a trabajar para que todo funcione bien.

—Ya sabe que en este país vivimos en constante hipérbole.

—Hay que tratar de mirar las cosas siempre con optimismo porque no sé cuánto tiempo tardaremos en volver a alcanzar el nivel que hemos llegado a tener, pero estoy convencido de que lo haremos.

«Cuando Ricky quiera volver tendrá la puerta abierta»

El calendario obliga a las diferentes selecciones a prescindir de sus mejores representantes para una gran parte de los encuentros clasificatorios. Por ejemplo, Santi Aldama y Hugo González, ambos en la NBA, se pierden los compromisos.

—¿Cómo se explica que un seleccionador no pueda llamar a los mejores para las ventanas FIBA?

—No es una pregunta para mí. Yo lo que quiero es que haya compromiso con la selección y que haya ilusión por venir.

—Dinamarca mañana y Georgia el domingo. No será fácil.

—El baloncesto europeo tiene muchísimo nivel y jugar en Dinamarca no va a ser ni muchísimo menos fácil. Y contra Georgia, que en el último europeo fue capaz de ganar a toda una selección española con todos los jugadores disponibles, tampoco lo será.

—¿Quién debe asumir el liderazgo en estos partidos?

—¿Tú crees que yo voy a señalar a alguien para asumir el liderazgo? Los líderes a veces aparecen sin necesidad de señalar a nadie.

—-¿Ha hablado con Ricky Rubio? ¿Volveremos a verle con España?

—Es uno de los jugadores con los que hablé, obviamente. Está a un nivel baloncestístico tremendo y lo dio todo por la selección y es una leyenda de nuestro baloncesto. Obviamente, en el momento que él quiera volver va a tener la puerta abierta, pero yo creo que ahora debemos dejarle tranquilo.

—Ahora tendrá más tiempo de jugar al ajedrez.

—Hace tiempo que no puedo pararme y jugar al ajedrez tranquilamente. La gente va a pensar que soy un magnífico jugador y no es verdad. Soy uno del montón que juega de vez en cuando.

—O sea, que es mejor entrenador que jugador de ajedrez.

—Ojalá, si no estaríamos apañados todos, ¿no?

—¿Cuánto hay del ajedrez en el baloncesto de sus equipos?

—Son similares en muchas cosas. Hay una cabeza pensante que en un momento determinado utiliza sus piezas de una forma estratégica, pero en el ajedrez las piezas no son personas que sienten, sufren, se cansan, ríen y lloran.