Viajan los naranjas a una pista complicada, la del Tizona Burgos, donde desde hace varios años se ha impuesto un estilo de juego frenético. Esta temporada el equipo está liderado por Jordi Juste, ex del Cartagena, con una identidad de juego que conocen bien parte de nuestra plantilla, pues Pacheco, Cuevas, Cremo, Díaz y Thiam tienen gratos recuerdos del Plantío. El sistema, muy parecido al del Leyma: rotaciones cortas, tiros rápidos, cargar mucho el rebote ofensivo y un juego muy abierto.
Un equipo, el burgalés, que no ha empezado bien la temporada, por debajo de las expectativas puestas al inicio. Presenta una racha de tres derrotas que solo pudo romper en Copa contra un Segunda FEB. Un Tizona que es el mejor equipo ofensivo con 92,5 puntos por partido —siendo el segundo en posesiones utilizadas—, pero que encaja 94,5 puntos de media por encuentro.
A priori, será un encuentro muy atractivo de ver, con muchísimo dinamismo por las dos partes, que estará un poco condicionado por las posibles ausencias en los dos bandos. Son seria duda para el encuentro Marquis Jackson, Totte Alonso y el sueco Felix Terins, que no jugaron el miércoles en Copa. Por parte de los coruñeses, veremos si pueden aportar algún minuto Caio, Cremo y el recién aterrizado Radoncic.
Una de las claves será elevar mucho el ritmo (donde más cómodo se encuentra el Leyma y la segunda unidad debe marcar la diferencia), además de poder cargar de cansancio las piernas del rival para que bajen sus porcentajes e ir gestionando las rotaciones para que, a medida que pasen los minutos, desequilibrar la balanza a su favor.
El Tizona buscará muchas situaciones de penetración en movimiento y amenazar desde el tiro exterior. Es, además, el equipo que más va a la línea de tiro libre, pero a su vez es el equipo que más faltas realiza.
Desde la posición de 3-4 tratarán de buscar esas posesiones extra cargando mucho el rebote. Rentabilizar cada ataque será fundamental. Toca encomendarse a esa identidad que está construyendo el equipo de Carles Marco, poniendo mucha energía en cada acción y peleando cada rebote.
Veremos cómo llega el equipo a nivel de desgaste físico después del partido de Copa; igual que el Tizona, que también ha jugado. La diferencia está en los kilómetros recorridos en pocos días entre ambos equipos, que sí condiciona las horas de entrenamiento y de preparación.