Visita el Coliseum el Palmer Mallorca, un equipo recién ascendido, entrenado por Marco Justo, el que fuera ayudante de Txus Vidorreta muchos años en el La Laguna. Un recién ascendido que aún no conoce la victoria en este inicio liguero y que viene de la jornada de descanso, en la que ha cortado a N’Guessan, que venía para ser el referente interior y no ha cuajado en el conjunto balear.
Teniendo de pilares a Hollowell y Frierson en las posiciones exteriores, muestra que es uno de los equipos que más usa la línea; en el acumulado hacen más tiros de 3 que de 2. Las variantes que pueda poner en juego Marco Justo harán que estén muchos minutos en pista dos o tres alas-pivots que abrirán mucho el campo, obligando a los jugadores del Leyma a estar muy concentrados en defender muy bien el perímetro, y, sobre todo, el espacio cerca del aro.
Atacarán mucho el rebote ofensivo desde posiciones exteriores con un, más que probable, quinteto titular compuesto por Hollowell, Frierson, Carralero, Comendador y Golden Dike, con el lucense Adrián Chapela y el egipcio Massoud como primeros recambios.
El Leyma, a seguir implementando su estilo, haciendo mucho hincapié en los intangibles, como destacaba su entrenador, y a seguir creciendo como equipo. Les toca marcar ritmo alto desde el inicio y esperar a que el contrario caiga de maduro.
Si a principios de semana pensaba que el enemigo de los naranjas en esta jornada podría ser el propio Leyma, pues el nivel mostrado en las primeras jornadas hacia presagiar una diferencia entre ambos equipos, ahora y luego de que el club decidiera apartar a Yoanki Mencía (por los motivos conocidos por todos) lo considero todavía más.
Tocará ver cómo es capaz de absorber este impacto en la estructura en cuanto a los roles y minutos. Siendo un jugador diferencial en esta plantilla, por el estilo impuesto por el entrenador donde el colectivo predomina sobre las individualidades, seguramente se note menos. Veremos si la apuesta es Macachi o darle más minutos a la pareja de Jacobo Díaz y Danilo Brnovic. Seguramente, el devenir del encuentro marcará la tendencia.
Como todo equipo campeón, tendrá que levantarse de cada golpe que reciba y hacerse más fuerte.