La fuerza mental de Sinner, el justo campeón

Fernando Rey Tapias

DEPORTES

DPA vía Europa Press | EUROPAPRESS

Desde la condición de los finalistas como mejores tenistas del mundo, el triunfo del italiano se basó en su capacidad para saber sobreponerse a todo

13 jul 2025 . Actualizado a las 23:23 h.

Al cabo de tres horas de partido, Jannik Sinner se tomó la revancha de la final de Roland Garros y dominó a Carlos Alcaraz por 4-6, 6-4, 6-4 y 6-4. De esta manera, Wimbledon coronó con toda justicia al nuevo campeón.

Inicio de partido

Los peloteos desde el fondo resultaron claves

El encuentro tuvo, en mi opinión, dos fases: en la primera, con los dos sets iniciales, el partido fue igualado con curiosas peculiaridades. En el saque, una de las principales armas del italiano, Jannik no conseguía meter primeros, llegando a no conseguir ningún ace, mientras que Carlos llevaba diez. Por otra parte, las jugadas de toque de Alcaraz no surtieron efecto, salvo en contadas ocasiones, por lo que el partido dependía de los peloteos de fondo con un ritmo trepidante.

Con un set iguales y 2-1 para Alcaraz, el murciano dio la sensación de ir perdiendo con claridad. Cabizbajo, discutía con su equipo que su contrario era mucho mejor que él, circunstancia curiosa si tenemos en cuenta que le había ganado en París y en los cinco últimos enfrentamientos.

Aspecto mental

La sorprendente falta de confianza de Alcaraz

Pero el tenis es un deporte en el que la parte mental juega un papel decisivo, y mientras Jannik no se inmutó ni cuando falló unas cuantas jugadas decisivas y fue mejorando en el saque y en el resto de su juego, Carlos, falto de confianza, bajaba su ritmo de saque, y no conseguía ganar puntos seguidos que le diesen sensación de poder ganar.

Intercambios

Puntos que hicieron las delicias del público

La realidad es que ambos jugadores tienen un enorme potencial, y en sus intercambios de fondo dan la sensación de que no se puede jugar más rápido, y provocaban signos de admiración en el público.

Las bolas que decidieron el último punto de los dos primeros sets fueron excepcionales, de las que demuestran que hacerlas está al alcance de muy pocos.

Primer servicio

Mejora de Sinner

Como análisis general, se podría decir que Sinner fue capaz de superar los problemas para disponer de un primer saque de verdadero nivel durante la primera parte del encuentro, no desconcertarse en ningún momento, e ir mejorando en sus porcentajes de primeros servicios en la segunda parte del partido, aumentando su ritmo de juego hasta niveles que rozaron la perfección.

Fallos

El campeón español, siempre penalizado

Sobre Carlos podríamos decir que mentalmente no tenía su mejor día. Intentó alguna dejada que falló o se las cogió Sinner, pero dados los tres o cuatro fallos aparatosos del italiano cerca de la red, y dada la superioridad que sentía el español de su rival en los intercambios de fondo, quizás debiera haber jugado más bolas cortadas, para, cuando pudiese, tratar de variar más el juego.

La realidad es que disfrutamos de una final que midió a los dos mejores jugadores de la actualidad, que golpean a la bola de una forma durísima, que se desplazan extraordinariamente bien. Cuando se enfrentan dos tenistas de un nivel tan extraordinario como Alcaraz y Sinner solo los detalles decantan la victoria hacia uno u otro. En este caso la fuerza mental del italiano se tradujo en una justa victoria para el actual número 1 del mundo, y en un torneo en el que ambos demostraron su condición de favoritos.