La presea representa el primer título de campeón de España conquistado por el piloto de motonáutica y ya luce en las vitrinas de la federación
16 mar 2025 . Actualizado a las 05:00 h.A pesar de la proliferación de las grandes superficies, en Galicia todavía quedan esas típicas calles en los barrios en las que te puedes encontrar todo tipo de establecimientos, desde una floristería a una tienda de comestibles, una barbería o, en este caso, un bazar con piezas de todos los tiempos al estilo anticuario. En un negocio de estos últimos, localizado en A Coruña, tiene su germen la historia de la medalla perdida del piloto de motonáutica Pacucho Fernández Cagiao (Miño, 1943-Neda, 2009). No es una presea cualquiera. Se trata de la primera que se colgó como campeón de España de la categoría SE.
El regente del comercio tuvo un día la idea de subir a su estado de Whatsapp una medalla que había adquirido tiempo atrás junto a un lote del que se había desprendido un anticuario que había echado el candado. El caso es que un cliente, trabajador de La Voz de Galicia, la vio y le generó curiosidad.
«Me llamó la atención, vi que era de 1978, la modalidad y busqué información al respecto, a través de amigos. Mi sorpresa fue cuando me dicen que esa medalla es posible que la hubiera ganado un deportista gallego», recuerda el compañero.
El siguiente paso fue acudir a la federación gallega de motonáutica para comentar el caso. Allí lo atendió Jose Fernández, Nikis, su presidente de honor, que recibió con asombro la buena nueva.
«Yo no coincidí mucho con Pacucho. En realidad, estuve una vez con él, pero era un referente en nuestro deporte. Todo el mundo ha oído hablar de él. En su momento ganó varios títulos nacionales y compitió en campeonatos internacionales», explica el representante de la motonáutica gallega.
Una vida ligada al mar
Y es que la vida del ya fallecido navegante estuvo siempre ligada al mar y al restaurante que con el tiempo abrió en Xuvia, en donde pasó muchos años de su vida: Casa Paco.
Su pasión por navegar, en diferentes tipos de embarcación, le nació bien joven. En un reportaje publicado por B. Couce poco antes de su fallecimiento, el propio Pacucho recordaba cómo sus primeros paseos por las aguas de Xuvia los dio acompañados de su padre en verano, como premio por sus buenas notas. Hasta que se compró una lancha de goma a la que la que colocó un motor de cuatro caballos. «Pero andaba poco, así que le puse uno de 20 caballos, pero, claro, no era lo ideal para una lancha de goma», explicaba en el 2009.
Con Ferrolterra en su corazón, su vinculación con A Coruña también fue fuerte, pues su patrocinador, la empresa de automoción J. L. Palacios, estaba radicada en la capital herculina. Ello le permitió, incluso, mantener una relación con otro campeonísimo, el mítico Ángel Nieto. Esa le llegó por el empresario José Luis Palacios, íntimo amigo de fallecido piloto de motos y que sirvió de nexo con Pacucho.
Ahora, camino del medio siglo después de haber conquistado aquella primera medalla de oro como campeón de España, la presea ha sido entregada por el comprador de la misma a la federación gallega de motonáutica.
«No sabíamos que la medalla estaba, digamos, perdida. Pero nos hace ilusión recuperarla. La expondremos en nuestra sede junto al resto de trofeos que tenemos. Que nadie dude de que tendrá el lugar que Pacucho se merece», subraya Nikis.