Los cinco pecados que sitúan al Real Madrid en alerta roja tras la Supercopa

Óscar Bellot COLPISA

DEPORTES

AHMED YOSRI | REUTERS

La derrota contra el Barcelona desata las alarmas en el equipo de Ancelotti, que entró en barrena ya antes del Mundial

16 ene 2023 . Actualizado a las 16:13 h.

El estrepitoso hundimiento sufrido en el clásico que resolvió la Supercopa de España en Riad ha encendido las alarmas en el Real Madrid. El conjunto de Chamartín, que entró en barrena ya antes del Mundial de Qatar, atraviesa su peor momento desde el regreso de Carlo Ancelotti. Las cuatro derrotas que han encajado en los diez últimos partidos, una tendencia y no un mero accidente, han provocado que los blancos pierdan comba con el Barça en la Liga, hayan visto volar uno de los seis títulos a los que aspiraban a manos de su archienemigo y se sumerjan en una crisis que contrasta con el espaldarazo que ha supuesto el triunfo en Arabia Saudí para el proyecto de Xavi Hernández. El actual campeón de Liga y de Europa, una balsa de aceite hace apenas unos meses porque los resultados acompañaban y escondían defectos que ahora afloran con toda crudeza, escucha cómo resuenan los tambores de guerra, con un calendario endiablado que les obliga a reaccionar de inmediato. Estos son los principales pecados que han activado la alerta roja en Valdebebas.

1. Retaguardia de papel.

La fragilidad defensiva es uno de los problemas más sonrojantes del equipo de Ancelotti, que lleva semanas incidiendo en la necesidad de corregir los numerosos desajustes que colecciona su tropa. Ante el Barça, el cúmulo de despropósitos fue de tal calibre que el cuadro azulgrana pudo hacerle media docena de goles, de no mediar tres heroicas intervenciones de Courtois. En esta ocasión la peor parte se la llevó Rüdiger, una sombra del soberbio central que maravillaba en el Chelsea. Errático con el balón y para nada expeditivo, Ancelotti se empeña en situar al teutón por delante del fiable Nacho, pese a que el escalafón debería responder únicamente a la meritocracia. Tampoco transmiten seguridad Mendy, Carvajal ni Alaba, lo que deja de forma recurrente a Courtois a los pies de los caballos.

2. Presión deslavazada.

Es una tara que viene de lejos y que Ancelotti no ha sido capaz de enmendar hasta el momento. El Real Madrid presiona a tirones, impelido más por acciones individuales que derivan en batallas en solitario casi siempre perdidas de antemano que por un engranaje colectivo. El italiano arrancó el curso pasado con una ambiciosa apuesta, pero se dio de bruces con la realidad. Palió daños retrasando el bloque para guarecerse en su campo y golpear a la contra. En los últimos tiempos, ni esa alternativa sirve como remedio a un conjunto carente de la agresividad y el orden necesarios para el robo.

3. Bajón de figuras troncales.

El Mundial de Qatar está pasando una elevada factura a jugadores como Modric, Valverde, Vinicius o Rodrygo, piezas vitales para el Real Madrid que están muy lejos de sus prestaciones habituales. El croata regresó fundido de la Copa del Mundo y no ha tenido incidencia en ninguno de los cuatro partidos que ha disputado desde entonces. El charrúa, un avión hasta noviembre, ha perdido fuelle y se resiente de los continuos vaivenes de posición. A los dos brasileños, por su parte, les falta la chispa habitual, lo que priva al Real Madrid de sus principales agitadores. Especialmente significativo es el caso de Vinicius, que no ve puerta desde el 2 de noviembre y sigue enredándose en disputas fútiles.

4. Sin mordiente.

El Real Madrid tardó 69 minutos en rematar entre los tres palos frente al Barça. Más allá del cabezazo de Benzema en la primera parte y de los disparos lejanos de Kroos y Asensio, el principal argumento ofensivo de los blancos fueron las aventuras en solitario de Vinicius, casi siempre rodeado de varios contrarios. Desde el regreso de la competición una vez superado el parón por el Mundial, la escuadra de Chamartín ha anotado seis dianas en cinco encuentros, un bagaje demasiado pobre para un bloque que sufre tanto atrás. Aunque el 9 ofreció destellos esperanzadores en la semifinal contra el Valencia, careció de abastecimiento ante el Barça salvo en el tramo final, cuando firmó un tanto anecdótico. Como sucediera frente al Valladolid, el Cacereño, el Villarreal o el Valencia, fue otra deslucida actuación de un Real Madrid romo.

5. Escasa aportación del banquillo.

La brecha entre titulares y suplentes se hace cada vez más grande, lo que se traduce en desmotivación por parte de la segunda unidad y relajación entre los primeros espadas. Nacho, Lucas Vázquez y Rodrygo son de los pocos que cumplen saliendo desde el banquillo, con Asensio instalado en una nebulosa, Ceballos pagando la falta de rodaje, Camavinga solo efectivo como revulsivo y un pelotón de descolgados encabezado por Hazard, Mariano, Odriozola y Vallejo.