«Al lado de Maradona parecíamos niños mirando a un acróbata de circo»

Efe

DEPORTES

Raul Martinez

La Conmebol reúne a los campeones del mundo de 1986 para homenajear a Maradona en Uruguay

26 nov 2021 . Actualizado a las 11:27 h.

Anécdotas, historias, recuerdos y algunos de los principales emblemas de la selección argentina campeona del mundo en 1986 se reunieron en un emotivo homenaje a Diego Armando Maradona, al cumplirse un año de su muerte, en una jornada organizada por la Conmebol en Montevideo.

«Me quedo con lo que fue, más allá de genio de jugador, Diego tuvo un don que traspasaba el futbolista, lo veías hacer piruetas en el 86 le pegaba 30 metros para arriba y nosotros parecíamos niños que estábamos en un circo que miraba un acróbata», destacó su excompañero y múltiple campeón Jorge Burruchaga.

Para el ídolo de Independiente de Avellaneda, Maradona fue «de otro planeta», que vivió tanto dentro como fuera del campo «a su manera» y los dejó «muy temprano».

«Nos hizo feliz y el más feliz de todos era él, necesitaba salir campeón del mundo. Todavía nos sigue pareciendo increíble que no esté. Me sigo quedando con ese genio que nos dejó muchas enseñanzas, muchísimas alegrías y un legado no solo en Argentina y Sudamérica, sino en el mundo, porque Diego va a quedar como un mito», reflexionó.

Junto a él, también participaron algunos de sus compañeros en el Mundial de México: el exportero Nery Pumpido, el exzaguero Óscar Ruggeri y los exmediocampistas Sergio Batista y Ricardo Giusti.

Ruggeri dijo que es «una fortuna» para Argentina que el 10 haya nacido allí y que el resto de jugadores solo acompañaron «a este gran capitán».

«Llegó a México y dijo: 'me voy a encerrar, me voy a entrenar todo el día, ustedes me van a ayudar y vamos a llegar al último día'», recordó el exzaguero de Boca Juniors, River Plate o Real Madrid respecto a lo que fue aquel histórico mundial ganado por Argentina.

Pumpido fue uno de los que más dejó entrever su emoción al referirse al astro argentino, y antes de hablar rompió en llanto.

Posteriormente recordó que «era feliz con las cosas más sencillas» y narró la felicidad que le causó a Maradona que la hija de Pumpido, en su cumpleaños de 15, le regalara una flor.

«Ese era Diego, un tipo que para fuera era el mejor del mundo, el que no podía caminar por la calle. Fuera de lo grande que era, sencillo para disfrutar cosas con nosotros (...) lo vamos a tener en el recuerdo toda la vida, alguien que fue el 1, el mejor de todos», subrayó.

El presidente de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol), el paraguayo Alejandro Domínguez, encabezó el homenaje y dijo que la historia de Maradona de superar las adversidades es lo que inspira a todo el fútbol sudamericano.

«Hoy nos toca estar sin Diego. Fue inspiración y va a seguir siendo inspiración para generaciones de niñas, niños y quienes amamos y somos la familia del fútbol», resaltó.

Además, rescató «la autocrítica» de Maradona cuando admitió que él se equivocó y acuñó su famosa frase: «La pelota no se mancha».