Un doblete de Dolberg y dos goles postreros de Maehle y Braithwaite premian la superioridad danesa frente a un rival que solo inquietó al inicio del partido
26 jun 2021 . Actualizado a las 20:30 h.Cuatro goles a favor y solo uno en contra en los dos últimos partidos. Dinamarca ha entrado en ebullición y comparecerá desatada en los cuartos de final tras otra exhibición ofensiva y de recursos delante de una Gales que solo le puso en aprietos en el arranque del partido.
Y eso que al conjunto nórdico se le enredó el partido antes de empezar por las inesperadas bajas de dos piezas indiscutibles en su engranaje: Wass, con fiebre, y Poulsen, con problemas físicos. Stryger y Dolberg ocuparon su posición y fue este último quien abrió el marcador poco antes de la media hora, cuando el partido había recuperado el guion original después de un inicio de dominio galés. Ramsey, Bale, Allen y James, sus hombres con más talento, descosían las costuras de la zaga danesa en la zona de tres cuartos y generaron momentos de confusión y pánico en las inmediaciones de Schmeichel, que vio su marco en peligro en un zurdazo de Bale que se perdió rozando el poste y en un nuevo disparo del otro puñal galés en la banda: Daniel James.
Cuando los ases de Gales desaparecieron de la escena, Dinamarca tomó el control y llevó el encuentro a su terreno. Delaney, Hojbjerg y Mahele entraban cada vez más en juego y el imberbe Damsgaard aparecía constantemente para asociarse. De sus botas salió la acción de gol, con un buen pase para Dolberg que el delantero del Niza aprovechó con un preciso chut al palo largo. Los mismos protagonistas estuvieron a punto de hacer el segundo poco después, y justo antes del descanso la tuvo Maehle aprovechando un centro largo de Stryger desde el otro costado.
Los futbolistas del interino Rob Page se fueron a los vestuarios cabizbajos, buscando una explicación a su repentino y prematuro hundimiento. Y de vuelta al campo, de poco tiempo dispusieron para volver a enseñar sus garras y dar un giro al guion. En una rápida transición que tuvo su origen en una falta no sancionada de Kjaer sobre Moore, el balón le llegó en el carril derecho a Braithwaite, que sacó un centro al corazón del área y Williams, en su intento de alejar el peligro, le regaló el cuero y el 0-2 a Dolberg. Otro misil a la línea de flotación de Gales, incapaz de volver a emerger pese a sus voluntariosas intenciones.
El seleccionador danés, viendo como el rival se tambaleaba y su equipo no bajaba la guardia y defendía la renta sin grandes complicaciones, retiró del campo a los jugadores apercibidos de sanción y ordenó dar más pausa al juego para preservar las fuerzas. Con el partido decidido y Gales entregado, Maehle dio aún más lustre la clasificación danesa con un buen recorte y un certero remate a la escuadra, y Braithwaite puso la guinda en el descuento. Otro cuatro goles en el zurrón de un equipo al que el incidente de Eriksen parece haberle dado una fuerza sobrenatural.
FICHA TÉCNICA
Gales: Ward, Mepham, Rodon, Ben Davies, Roberts (Wiliams, min 40), Allen, Morrell (Wilson, min 60), Bale, Ramsey, James (Brooks, min 78) y Moore (Tyler Roberts, min 78)
Dinamarca: Schmeichel, Stryger (Boulessen, min 77), Christensen, Kjaer (Andersen, min 77), Vestergaard, Delaney (Jensen, min 60), Hojbjerg, Maehle, Dolberg (Cornelius, min 70), Braithwaite y Damsgaard (Norgaard, min 60)
Goles: 0-1, min 27: Dolberg. 0-2, min 48: Dolberg. 0-3, min 88: Maehle. 0-4, min 94: Braithwaite.
Árbitro: Daniel Siebert (Alemania). Expulsó al galés Wilson (min 89) Amarillas para Rodon, Moore, Brooks y Bale.
Incidencias: Unas 20.000 personas en el estadio Johan Cruyff de Ámster