Un traumatismo que supone un reto muy complicado

Pablo Codesido

DEPORTES

JOHN G. MABANGLO

25 feb 2021 . Actualizado a las 10:24 h.

El sentido histórico de la especialidad de cirugía ortopédica y traumatología siempre han sido las fracturas y traumatismos. En el ámbito del deporte, estamos acostumbrados a hablar de lesiones de entidad solo relevante para la práctica de una disciplina concreta, pero esta vez nos encontramos con lesiones de alta energía, producidas por un accidente de tráfico, y por lo tanto graves, que pueden afectar incluso a las funciones básicas de movilidad. El parte médico facilitado por el doctor Anish Mahajan sobre el accidente de Tiger Woods, revela varias lesiones importantes. Se trata de una fractura conminuta y abierta de tibia y peroné derecha, así como lesiones asociadas en el tobillo y pie del mismo lado que han necesitado cirugía. ¿Qué significa esto? Una fractura abierta es aquella en la que existe una herida con una solución de continuidad entre el exterior y los tejidos internos, lo que implica mayor riesgo de infección. La conminución dictamina que es una fractura con diversos fragmentos e inestabilidad intrínseca, es decir, desplazamiento. Y finalmente la afectación del tobillo y pie nos hace pensar que existe afectación articular.

La secuencia de tratamiento empieza por salvar la extremidad, tratando los tejidos blandos para que no exista una compresión en la pierna que pueda llegar incluso a una pérdida de la misma, de hecho, en el caso de Woods se han realizado incisiones para eliminar dicha presión producida por la inflamación. La segunda parte incluye la estabilización de las fracturas para intentar conseguir una extremidad anatómica que pueda consolidar (pegar) en las mejores condiciones posibles, en este caso se ha necesitado material de osteosíntesis (pines, barras, tornillos) para la tibia, tobillo y pie.

La pregunta que nos hacemos todos es cómo afectará esto a la carrera profesional de Tiger Woods. Todo va a depender de la evolución de la lesión en los próximos días. Una vez superada la fase inflamatoria y conseguida luego la consolidación, habrá que valorar la afectación articular de la pierna, y las posibles secuelas funcionales. Las fracturas abiertas conminuta de la pierna, hasta hace menos de un siglo, suponían casi irremediablemente una cojera, una pérdida de la extremidad e incluso la muerte. Actualmente siguen siendo un reto y un objetivo mayor en los servicios de urgencia traumatológicos. Los avances médicoquirúrgicos han facilitado la recuperación total en gran parte de estas lesiones en cuanto a funciones de vida básicas, pero es ciertamente predecible que se puedan producir secuelas. El golf es un deporte de bajo impacto articular, si bien el nivel competitivo de Tiger Woods exige unas condiciones físicas excepcionales. En su caso particular, ya intervenido previamente de cirugía en la columna vertebral, no lo tendrá fácil, pero el grado de superación de esta clase de fenómenos del deporte no descarta que lo podamos volver a ver jugar al nivel al que siempre lo ha hecho.