Hamilton roza la perfección en un año con muchos notables

El piloto británico, que ya ha conseguido siete campeonatos del mundo, ya es una leyenda del automovilismo

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No ha sido la temporada que nadie esperaba, como en tantos otros ámbitos de la vida, pero sí la que ha dejado claro que el statu quo de la Fórmula 1 actual no lo mueve ni la mayor pandemia en los últimos cien años. La temporada 2020 ha completado 17 grandes premios, cinco menos de los previstos originariamente, en los que todos han caído bajo el yugo de Mercedes y Lewis Hamilton, de nuevo, pero donde se han visto a algunos equipos y pilotos brillar en su pequeño reino de taifas, allá donde han podido hacerlo. En este sentido, las notas a final de curso se deben entender bajo sus circunstancias.

Solo el contagio de coronavirus ha podido evitar un año casi perfecto de Lewis Hamilton. De 16 grandes premios que ha disputado, ha ganado once y solo en dos ha estado fuera del podio. Este 2020 ha arrasado algunos de los récords (no todos) que le quedaban, como el de número de victorias, que a efectos prácticos le permite estar un peldaño por encima del primero, pero ya no único, heptacampeón del mundo de Fórmula 1, Michael Schumacher.

No podría haberlo logrado sin un equipo Mercedes que gira para y por él. La mejor prueba fue el Gran Premio de Sakhir, en el que se ausentó por la enfermedad: sin Hamilton, erraron estrepitosamente y se quedaron fuera del podio.

Ese error en la segunda cita en Baréin provoca que Mercedes no pueda conseguir la nota máxima. Imperdonable fallo que mancha un año prácticamente perfecto, en el que han tenido un piloto excelso y otro que contrasta notablemente. Van siete mundiales de constructores consecutivos y, salvo sorpresa, sumarán un octavo.

Verstappen, el único rival

Solo Max Verstappen ha podido seguirles la línea e incluso disputar el subcampeonato hasta la última carrera. Ya hasta objeto de broma, el asiento del tercer puesto fue suyo en muchas clasificaciones, aunque casi siempre mejoró en carrera. Acaba 2020 con el mismo número de victorias que Valtteri Bottas.

También la F1 reaccionó con premura e inteligencia a las circunstancias. Lograr un campeonato de 17 carreras parecía imposible en marzo y difícil en mayo pero factible en junio. No hubo que cancelar más pruebas que las inicialmente previstas y además se ha ganado en espectacularidad en citas nuevas como el Gran Premio de la Toscana, en Mugello, o regresos a algunas, como el de Turquía. Un reto que han pasado de manera sobrada.

Carlos Sainz, Lando Norris, Leclerc, Checo Pérez y Ricciardo, notables. McLaren, Ferrari, Racing Point y Renault tienen que dar las gracias a sus líderes por haber logrado hitos que parecían imposibles.

Carlos Sainz rozó el triunfo

La igualdad entre Carlos Sainz y Lando Norris hace que sea inviable separar la labor de uno y otro, si bien el madrileño rozó una victoria y varias veces el podio, que este año ha pisado en un escalón más que en 2019, con el segundo puesto del Gran Premio de Italia, precisamente donde se convertirá en ídolo (o eso espera) a partir de enero.

Se encontrará a una Ferrari en depresión, en una clara crisis que ni un Leclerc muy por encima de sus posibilidades ha podido salvar. El monegasco no logra más nota porque los resultados mandan, pero con el hierro que llevaba entre las manos, lograr dos podios y arrasar sin paliativos a todo un Sebastian Vettel, merecen más que un aprobado.

Sergio Pérez, defenestrado por Racing Point, demostró con su victoria en Sakhir que merece seguir en Fórmula 1. Habiéndose perdido dos carreras por el coronavirus, aun así, ha acabado cuarto en el Mundial. Su ya compañero Lance Stroll, que también se perdió una, ha sumado 50 puntos menos, pese a que ambos llevaban un monoplaza llamado, de manera burlona, un Mercedes rosa. Daniel Ricciardo ha devuelto a Renault el sabor del champán desde 2011. Fue el referente de la zona media de la tabla, con permiso de Sergio Pérez, y es un recambio a Carlos Sainz más que aceptable para McLaren.

Gasly, Russell y McLaren, aprobados

Aunque muchos verán que su temporada ha sido irrelevante, tanto Pierre Gasly como George Russell han tenido su momento de gloria este año. El francés ganó el caótico Gran Premio de Italia, primera victoria de su vida, y le dio en los dientes a los jefes de Red Bull que le bajaron del primer equipo para dejar su puesto al paupérrimo Alex Albon. Por su parte, George Russell brilló en la oportunidad que le dieron en Mercedes, pero el resto del año en Williams estuvo muy fallón: todo lo que lograba en clasificación (ha ganado siempre a Nicholas Latifi), lo perdía en carrera. El accidente tras el coche de seguridad en el Gran Premio de Emilia Romaña, imperdonable. McLaren podía haber logrado más como equipo, pese a que el tercer puesto del Mundial de constructores es un premio más que loable, pero fallos imperdonables en boxes en los cambios de neumáticos y en las estrategias han perjudicado notablemente a sus pilotos.

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