Las horas bajas del clásico

Un gran número de jugadores llegan al Madrid-Barça de mañana cuestionados por su bajo rendimiento

AFP7

Redacción

Real Madrid y Barcelona se verán mañana (21 horas, Partidazo) las caras en el clásico más atípico del siglo, porque ambos llegan en horas bajas a pesar de jugarse el liderato en el mismo. Más de docena y media de futbolistas afrontan el envite cuestionados. Unos por su falta de continuidad motivada por las lesiones y otros por su bajo rendimiento.

En el bando madridista son varios los que salieron muy tocados de la última semana, en la que cedieron el liderato de la Liga y además dejaron buena parte de sus aspiraciones europeas frente al City (1-2). En defensa, Dani Carvajal acabó el partido del miércoles completamente superado por Sterling. Aunque acaba de cumplir 28 años y por edad debería estar en su mejor momento, se le notó falto de chispa. Como si ya no aguantara los constantes subes y bajas por la banda que encandilaban al Bernabéu antaño. Mucho más dramática es aún la situación de Marcelo, que incluso ha perdido la titularidad en detrimento de Mendy como consecuencia a su lamentable estado físico. A punto de cumplir 32 años y con contrato hasta el 2022, empieza a cuestionarse su continuidad para la próxima temporada. Ya el pasado verano se salvó de lo que se presumía una limpia (que nunca llegó) porque Zidane confió en recuperarle para el fútbol.

A ellos hay que sumar la situación de Sergio Ramos, menos dramática que la del brasileño, pero preocupante por su fijación con los árbitros. Esta temporada ya suma 10 amarillas y 1 roja y, aunque pudo ser expulsado en algunos duelos más, como el reciente en Pamplona, él se siente perseguido. Incluso llegó a decir que Hernández Hernández tiene «algo personal» contra él. Mañana será Mateu Lahoz el encargado de impartir justicia (como el pasado año en Copa, en donde perdonó la segunda amarilla al sevillano en una entrada a Suárez).

En el centro del campo, son varios madridistas los que llegan al clásico en el ojo del huracán. Tanto Kroos como Modric parecen en el ocaso de sus carreras. El alemán, de 30 años, fue suplente en el partido del miércoles contra el City a pesar de estar en óptimas condiciones físicas, mientras que el croata, de 34, solo ha jugado 10 partidos completos en toda la temporada, contando todas las competiciones.

En ataque también arrecian las críticas. Benzema, el mejor jugador del Madrid en el último año y medio, solo ha marcado 2 goles en los 12 últimos partidos que jugó; mientras que Jovic sigue sin demostrar los 60 millones que el club blanco pagó por él (suma 2 dianas en 772 minutos de juego). A Bale y a James casi ni se les espera, a pesar de que se pagó 176 millones por ellos.

Zozobra azulgrana

La situación no es ni mucho menos mejor al otro lado del puente aéreo, en donde solo Messi, Ter Stegen y Ansu Fati se salvan de las feroces críticas.

Los problemas defensivos son evidentes. Los 29 goles encajados en 25 partidos de Liga están muy por encima de lo que era habitual en cursos pasados (los que encajó en toda la 2017-2018, por los 36 al término del pasado curso). A Piqué se le empieza a cuestionar sobre si sus negocios lo distraen del fútbol; Umtiti padece un problema crónico en su rodilla y cuando juega (cada vez menos) se le ve falto de ritmo; y Jordi Alba va de lesión en lesión muscular (solo ha jugado 15 partidos completos, sumando todas las competiciones).

En la medular, Busquets va camino de los 32 años. «Es como si estuviera jugando mi padre», dijo de él el exinternacional Christophe Dugarry en el canal francés RMC Sport, hace tres días. Además, el Barcelona lleva meses enseñándole la puerta de salida a Rakitic, que solo ha jugado 4 partidos completos; mientras que De Jong sigue lejos de las grandes expectativas que hay generadas en torno a él. «Creo que lo puedo hacer mejor, quiero ser más importante para el equipo», reconoció recientemente el neerlandés. El brasileño Arthur Melo, etiquetado en su día como el nuevo Xavi, también está obligado a dar un paso adelante.

Por último, en ataque, Griezmann trata de justificar su fichaje millonario (120), pero se está cuestionando su aparente falta de feeling con Messi. Con Dembelé y Luis Suárez lesionados, la suerte del Barça en el clásico pasará seguramente por la conexión entre ambos. El recién llegado Braithwaite todavía tiene que demostrar que no es un parche de 18 millones de euros.

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