El Principado, cuna de reyes

Con 720 millones ingresados por ventas en el último lustro, el Mónaco se ha instalado en la élite con una política de fichajes dirigida al talento juvenil

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A la luz y oscuridad del glamur y opulencia que siempre desprende el Principado, el Mónaco vive desde hace unos años una reconversión alejada de los dispendios millonarios que asolan a los grandes clubes de Europa. El mayor ejemplo es el gran rival de los monegascos en Francia, un PSG que acapara el foco mediático del fútbol galo con los rutilantes fichajes de grandes estrellas mundiales verano tras verano.

Hundido en la segunda categoría hasta hace apenas seis años, el Mónaco ascendió a la Ligue 1 en 2013 y lo hizo a lo grande. El magnate ruso dueño del club, Dmitry Rybolovlev, se gastó 160 millones de euros en fichajes para adquirir a James Rodríguez, Falcao y Joao Moutinho, bajo la influencia de Jorge Mendes. Las inversiones millonarias y los sueldos de las estrellas se tornaban insostenibles y el club comenzó a invertir millones de euros en su departamento de scouting y de captación de jugadores para su cantera. Los 75 millones de euros que el Real Madrid pagó por James Rodríguez fue solo el principio de las cuantiosas ventas del club en el último lustro. Un año después, en el 2015, los traspasos de Martial al Manchester United, Kondogbia al Inter y Kurzawa al PSG dejaban más de 110 millones en la caja.

Ventas millonarias

Para abanderar esta nueva etapa, el club contrató al español Antonio Cordón como director deportivo. Tras casi dos décadas trabajando en el Villarreal con un excelente modelo de cantera avalado por resultados, Cordón tenía la misión de convertir al Mónaco en la cuna de los mayores talentos del fútbol europeo. Sobraba dinero en la caja y en el club habían decidido reinvertir el dinero en talento precoz con el objetivo de multiplicar su plusvalía tras su paso por el club. Y así fue.

Llegaron Lemar por 4 millones de euros, Fabinho por 8 o Mendy, del Marsella, por 12. Los tres futbolistas salieron de la entidad años después por 180 millones de euros (60 del Atlético por Lemar, 45 del Liverpool por Fabinho y 57 del Manchester City por Mendy). Además, las ventas de Bakayoko al Chelsea, Bernardo Silva al City o la del canterano Mbappé al PSG han dejado 240 millones de euros más. En total, en las últimas cinco temporadas, el Mónaco ha tenido unos ingresos por traspasos de 720 millones de euros. Unas cifras sin parangón en el fútbol mundial.

A la par de estas ventas, el Mónaco ha centrado su política de contrataciones en jóvenes de entre 16 y 24 años con un porvenir prodigioso y cuyo valor pueda multiplicarse bajo los focos del Louis II. Así, llegaron jugadores como Sidibé, Jorge, Ait Bennaser, Jordi Mboula procedente del juvenil del Barça, Keita Baldé o Youri Tielemans. El caso más paradigmático de esta política es el del italiano Pietro Pellegri, el delantero de apenas 16 años fue comprado al Genoa por 25 millones el pasado mes de enero. El Mónaco les ofrece a todos ellos un escaparate en Francia y en la Champions para potenciar su calidad, todo bajo el paraguas de Leonardo Jardim, el experimentado técnico portugués que llegó al Principado en el 2014 y que ha sido el gran artífice para la explosión de jugadores que han enriquecido el prestigio y la economía del club monegasco. En el plano deportivo esta política de fichajes también esta ofreciendo enormes réditos; en el 2017 el equipo conquistó la liga rompiendo la supremacía del PSG y llegó a alcanzar las semifinales de la Champions.

Emenalo incrementa la apuesta

El pasado verano Antonio Cordón decidía abandonar el Mónaco para incorporarse al grupo inversor chino Desport, que posee acciones en clubes como el Granada, el Parma y el Dangdai Lifan. Pese a las reticencias del Mónaco a su marcha, Dmitry Rybolovlev lo sustituyó en noviembre por el exdirector deportivo del Chelsea, el nigeriano Michael Emenalo. Lejos de variar el rumbo y la dinámica de contrataciones jóvenes, Emenalo ha aumentado la inversión; las incorporaciones de Willen Geubbels (16 años) por 20 millones de euros, Pierre-Gabriel, Robert Navarro del cadete del Barça, Antonio Barreca y Jonathan Panzo han marcado el paso, elevando hasta los 50 millones de euros la inversión en la llegada de jugadores juveniles.

Son los nuevos aires juveniles del Principado, con un modelo sostenible en lo económico y que a nivel deportivo está permitiendo al Mónaco volver a codearse con la aristocracia del fútbol europeo.

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