Elena Roca: «Soy feminista, por supuesto»

Se convirtió en la mejor jugadora gallega de rugbi. Ahora es entrenadora, coordinadora y, sobre todo, embajadora de este deporte


Si es verdad que el rugbi tiene una mística, Elena Roca (A Coruña, 1976) quedó impregnada de arriba abajo. Se convirtió en la mejor jugadora gallega de esta disciplina, recorrió medio mundo y, cuando colgó las botas, decidió seguir activa en su difusión. Ahora es entrenadora, coordinadora y, sobre todo, embajadora de este deporte.

-Perdóneme si parezco antiguo pero rugbi femenino suena muy exótico...

-No es antiguo, es que en España somos así. Tenemos un deporte nacional y del resto somos analfabetos deportivos.

-¿Cómo llegó hasta el rugbi?

-Pues después de probar otros diez deportes. Probar y gustarme todos, que yo soy deportista cien por cien. Mis padres me llevaban a hacer deporte desde pequeña. También al conservatorio. Pero allí vi que aquello no era lo mío. Así que practiqué judo, natación, tenis, gimnasia deportiva, fútbol sala... de todo. Si eres coordinada, vales para todos los deportes. Con el rugbi empecé en la Universidad. Entrenaban chicos, pero nos liamos unas cuantas chicas a entrenar con ellos.

-Usted estuvo en la élite de este deporte casi desde el principio.

-Digamos que aquí defendíamos como animales. No teníamos balón, así que los placajes eran nuestro principal recurso técnico.

-Dando leña.

-Sí, pero con respeto. Y al tercer año de jugar la Copa de la Reina ya me llamaron para la selección.

-¿Por qué es tan minoritario?

-Hacen falta ayudas de las federaciones para que haya más promoción.

-Lo que no se puede negar es que el rugbi tiene una mística.

-Yo probé muchos deportes y me quedé con este, por la parte que tiene de respeto. Tu vas a quitarle el balón al contrario, nunca a lesionar. A mí me gusta el fútbol, pero odio la parte futbolera. En el rugbi eso no existe. He jugado 18 años y solo me pegaron una vez. Eso sí, para jugar al rugbi hay que tener un puntito de locura.

-¿Se puede vivir del rugbi?

-No. Eso es lo que falta. Las cosas están cambiando, pero para vivir, hay cuatro clubes en España. Nada más.

-De todos modos, jugar con un balón que no es redondo...

-Es porque es más fácil de coger. Y cuando bota, es más divertido.

-¿Sabría hacer una haka?

-Sabemos hacerla. Teníamos una versión gallega, pero hace unos años vino una jugadora neozelandesa que nos enseñó a hacerla y la verdad es que motiva mucho.

-¿Cuál es su mejor recuerdo deportivo?

-Los Mundiales que he disputado. Sobre todo el último, en el que estuvo mi familia.

-¿Y personal?

-Hummm. No sabría decir. Yo vivo intensamente cada día. Cada día busco la felicidad.

-¿Cómo era de pequeña, muy guerrera?

-No, era buena. Nunca me echaron de clase, no era nada macarrilla.

-Seguro que tiene alguna travesura para contar.

-No sé... Como no sea el día que le partí el brazo a mi hermano.

-...

-Fue jugando, ¿eh?

-¿Es feminista?

-Soy feminista, por supuesto. No entiendo como se puede no serlo.

-¿Qué está pasando este año?

-Pues que se está visibilizando más esta cuestión. Pero las cabezas no cambian. Hay manifestaciones y mucho movimiento en las redes, pero siguen las actitudes machistas. Lo veo en los niños. Se ven los mismos estereotipos.

-Defínase en cuatro palabras.

-Exigente, con carácter, amiga y perfeccionista.

-¿Celta o Dépor?

-Dépor. Aunque esté en Tercera B. Soy una loca del Dépor desde que era pequeña.

-¿Sabría hacer una tortilla de patatas?

-Sí, claro. Pero la mejor es la que hace mi padre. Sobre todo cuando hay un partido del Dépor o del Barça.

-¿Cuál es su lugar favorito?

-Las montañas rocosas, en Canadá.

-¿De qué se arrepiente?

-De no haber aprovechado más el tiempo cuando era jugadora. Me responsabilizaba mucho, me comía la olla. Es mi forma de ser.

-¿Qué tal con las redes sociales? ¿Las usa, le entretienen?

-Solo para el rugbi. En realidad me dan un poco de miedo. No me gusta meter mi vida en las redes sociales.

-¿Tatuajes?

-No, no me gustan. Pero respeto a quienes los llevan, claro.

-Cuente un chiste.

-Uf. No lo hago nunca. Me gustan los que son muy malos: ¿Por qué los hijos de Superman no se pelean con nadie? Porque son supermansitos, ja, ja.

-Una canción.

-Toda, de Malú.

-¿Qué es lo más importante en la vida?

-Tener la conciencia tranquila y aprovechar cada minuto.

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