Un penalti en el último minuto clasifica al Madrid y apaga el bochorno

Ignacio Tylko | Colpisa

DEPORTES

La Juve igualó la eliminatoria y minimizó la prestaciones de los de Zidane que se salvaron por una discutida jugada en el área en el minuto 94

11 abr 2018 . Actualizado a las 23:58 h.

El Real Madrid estuvo a punto de firmar un ridículo histórico, jamás visto en la historia de la Copa de Europa ante una Juventus extraordinaria, pero al final estará en su octava semifinal de la Champions, que es lo que quedará en la historia le pese a quien le pese y se discuta lo que se discuta. Se cumplía el último minuto de descuento y al prórroga ya era casi un mal menor para un Madrid errático cuando el árbitro inglés Michael Oliver señaló un penalti muy polémico por un derribo discutible de Benatia a Lucas y después expulsó a Buffon por protestar en el que pudo ser último partido en la Champions del veterano portero. A Cristiano no le tembló el pulso y batió al polaco Szczesny, que entró por Higuaín. Final insólito para una final que parecía resuelta en Turín, pero el fútbol jamás de de sorprender. Cristiano sigue sin fallar en esta Champions, ya suma 15 goles, y sin dejar de marcar cuando juega ante la Juventus. Pasó el Madrid, lo celebró el Bernabéu, pero Zidane su equipo se lo deben hacer mirar. Les ocurrió lo que se pensaba que pudo hacer el PSG en la ida de octavos, cuando el campeón llegaba en un pésimo momento.

La gesta de la Roma ante el poderoso Barça era el mejor mensaje posible para que el Madrid no se relajara ante la Juventus. Por si acaso, Zidane advirtió a sus jugadores de que la eliminatoria estaba al 50%. Una exageración, sobre todo si se tiene en cuenta que en la historia de las competiciones continentales sólo el Dinamo de Bucarest fue capaz de eliminar al Slovan Liberec checo después de perder 0-3 en la ida. Y fue por penaltis.

Pese a los avisos, el campeón salió al campo con una relajación inexplicable. Y la Juventus nada de venir a Madrid a jugar un trámite. Ya advirtió Zizou antes de la ida que es un club con el mismo ADN ganador que el Madrid. Con todo aparentemente perdido, el campeonísimo italiano, cercano a su séptimo 'scudetto' consecutivo, salió con una presión altísima y las ideas muy claras. Cargar el juego a la espalda de Marcelo, buscar una y otra vez la velocidad y el desequilibrio de Douglas Costa y centrar muy pasado para que Mandzukic se impusiera a Carvajal.