El ridículo de Rubiales

Acusa al TAD de prevaricación y carga contra todos después de que su petición propiciase el retraso de las elecciones a la RFEF


REDACCIÓN / LA VOZ

No tiene ahora cargo alguno, pero Luis Rubiales ha puesto a todo el fútbol español de acuerdo. Su maniobra contra el presidente de la Liga, Javier Tebas, ha resultado un ridículo. Su recurso ante el Tribunal Administrativo del Deporte para que la Asamblea General de la Federación Española de Fútbol (RFEF) que debía elegir presidente no coincidiese con el partido Villarreal-Athletic ha terminado por crispar a todos los implicados. Porque el TAD, ante la advertencia de la simultaneidad de la votación y el encuentro, resolvió el aplazamiento de los comicios. Entendió que la coincidencia de fecha en el 9 de abril no radicaba en el día fijado para el encuentro, sino en la elección inicial consciente de esa jornada por la Junta Gestora de la RFEF. Este último día, el de la Asamblea General, es el que ordenó cambiar. Así que Rubiales -que confrontará por la presidencia con el extesorero de la institución, Juan Luis Larrea- desliza una especie de teoría de la conspiración. Y mientras, propicia que el fútbol español prolongue la provisionalidad iniciada con la detención de Ángel María Villar en julio.

Fue él quien acudió al TAD y ahora carga contra todos por las consecuencias de su medida. «Es increíble, injusto e ilegal. Nunca en este país se han demorado unas elecciones sin que nadie lo pida», soltó Rubiales. El candidato que concurre a las elecciones con el aval de cinco dirigentes territoriales imputados en la Soule, llegó a definir la decisión del TAD como un «atentado a la democracia» y «de parvulitos de Derecho».

Casi quijotesco, insistió en la campaña de prevaricación en su contra: «La resolución del TAD es deliberadamente injusta, tomada a sabiendas y manifiestamente ilegal. Soy una persona que nunca se rinde y menos ante la injusticia».

Pero el problema para Rubiales es que poco después de sus denuncias, el juez de lo contencioso administrativo rechazó la cautelarísima que él mismo había solicitado ayer contra la decisión del TAD, y ratificó la suspensión de las elecciones.

Él mismo pidió el lunes

Rubiales criticó a Tebas, al secretario de estado para el Deporte, José Ramón Lete, y a su rival en las elecciones. E hiló un sorprendente relato de cómo el TAD pretende perjudicarle. «Se reunían el jueves. El miércoles llamamos para decirles que íbamos a desistir de alguno de los recursos presentados. Fallaron con mucha prisa. Lo hicieron dos o tres horas más tarde, en un miércoles, cuando nos dijeron que se reunían el jueves», espetó al tiempo que se refirió a una estrategia para dilatar las elecciones y a sus instigadores, sin dar nombres: «Hay enemigos irreconciliables que ahora están reunidos para que yo no sea presidente».

Sus lamentos chirrían. Larrea reveló que había sido Rubiales quien pidió elecciones un día en que sabía que la Liga celebra partidos. «Las elecciones estaban convocadas para un martes y Rubiales pidió que fueran el lunes, a las 16.30, para que pudieran llegar los asambleístas. Hemos hecho todo lo que ha querido», aseguró.

El aplazamiento no altera la situación. Rubiales presentó 33 avales, por 70 de Larrea. Aunque la diferencia entre ambos no será tan amplia, se inclina hacia el guipuzcoano. La Gestora de la RFEF se reunirá el lunes. Podría ya ese día fijar ya una fecha para la votación. Atendiendo a los plazos y garantías del proceso, podría demorarse a mediados de mayo.

Iago Aspas y el Mundial

Rubiales paralizó el proceso por un voto, el del jugador del Athletic De Marcos. Las consecuencias tocan varios frentes. Por un lado, Marcelino Maté, histórico directivo de Ángel María Villar, seguirá al frente de la Gestora. Y dada su provisionalidad, se retrasa la renovación del contrato del seleccionador, Julen Lopetegui.

Pero el nuevo retraso provocado por Rubiales podría hacer coincidir la votación con la concentración de la selección española para el Mundial, por lo que el céltico Iago Aspas, asambleísta, vería comprometido su derecho al voto.

Rubiales protagonizó una curiosa comparecencia, flanqueado por Tomás González del Cueto y Alfredo Olivares. El primero había sido considerado un Caballo de Troya de Villar dentro del TAD para favorecer sus intereses, mientras que el segundo fue hombre de confianza de José Luis Sáez en la Federación Española de Baloncesto, como secretario general adjunto en la etapa de los escandalosos gastos personales imputados a la institución antes de su salida. foto rodrigo jiménez efe

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