El reto, limar un segundo por vuelta

david sánchez de castro COLPISA

DEPORTES

Gerardo Mora | Efe

El equipo de Alonso, ante la gesta de la remontada

27 ene 2018 . Actualizado a las 05:00 h.

Fernando Alonso se apuntó a la aventura de las 24 horas de Daytona con la esperanza de optar a la victoria. Como hiciera en Indianápolis, el asturiano escuchó a su jefe, Zak Brown, que le incorporó al equipo para la carrera que inaugura la temporada 2018 del campeonato estadounidense de resistencia, el IMSA. Aunque al principio todo parecía una gran oportunidad, tanto en cuanto podía optar a ganar, la realidad le ha golpeado en la cara: es muy difícil que mañana por la noche esté en lo más alto del podio del circuito de Florida celebrando una victoria junto a Phil Hanson y Lando Norris. Por delante tiene el reto de limar un segundo por vuelta con los favoritos.

Alonso compite desde esta noche (20.40 horas, beIn Connect) en la segunda división de prototipos, los LMP2, y eso es un hándicap prácticamente imposible de levantar. Después de los entrenamientos libres y la clasificación, se ha confirmado que el Ligier tampoco es el mejor coche de su liga, algo que obligará al asturiano a dar el do de pecho en una carrera que no conoce si quiere estar a la altura de lo que espera. Salir desde la decimotercera posición es algo bastante anecdótico, habida cuenta de que tendrán 24 horas para remontar esas posiciones, o caer. Sin embargo, el puesto sí sirve para hacerse una idea aproximada de la diferencia que tiene el prototipo de United Autosports con respecto a los Cadillac y los Acura, los cocos de DPi que, probablemente, pelearán por la victoria en la larga carrera de este fin de semana. «No hemos sido tan competitivos como algunos otros equipos, pero en general estamos satisfechos con el trabajo hecho. Las dos o tres primeras vueltas se trata de sobrevivir, casi sin agarre y sin calentadores para las ruedas, así que hay que ir cogiendo temperatura y tomando más riesgos hasta cuando atacas en las dos últimas vueltas y sabiendo que es una carrera de 24 horas. Era la calificación menos importante de mi vida, hasta ahora», explicaba el asturiano ante la prensa, después de una sesión clasificatoria que, efectivamente, era bastante irrelevante.

En estas sesiones de entrenamientos libres se ha dado cuenta de que ni siquiera el Balance of Performance es suficiente para darle ese salto de calidad que necesita. Este sistema, que se utiliza tanto en el Mundial de Resistencia como en el IMSA, consiste en adaptar diferentes características de los prototipos para garantizar una mayor igualdad en carrera.