Carlos Mouriz, uno de los artífices del ascenso del Lugo a Segunda, asume esta semana la dirección deportiva del proyecto de Rivera
21 nov 2017 . Actualizado a las 05:00 h.A las puertas del centenario, que celebrará en el 2019, el Racing de Ferrol vive momentos de cambio. La desaparición de su gran valedor en los últimos 25 años, Isidro Silveira Cameselle, unida a la venta de las acciones de la entidad en poder del Concello de Ferrol, que suponen el 39% del capital social fundacional, provoca que uno de los clubes históricos del fútbol gallego inicie otra etapa.
El Grupo Élite Administración y Gestión, liderado por el empresario Ignacio Rivera, que compró el paquete de acciones del Concello por un montante de 401.419 euros, desembarcará esta misma semana en el Racing. Llega con un proyecto ambicioso, del que han trascendido pocos detalles, salvo que la meta inmediata es subir al equipo ferrolano a la Segunda División.
Para dar un nuevo impulso a la entidad, en lo referente a la parte futbolística, han confiado en Carlos Mouriz Castro, que pasará a desempeñar las funciones de director deportivo. Exjugador del equipo ferrolano en el inicio de la década de los 80, ya en los despachos fue uno de los artífices del milagro del Lugo, al que llevó desde Tercera a la Segunda División y posteriormente lo asentó en la categoría de plata. Desempeñó esta labor hasta el 2015, cuando abandonó la entidad tras la llegada de Tino Saqués a la presidencia del club.
Los éxitos de Carlos Mouriz en el Lugo han sido sonados, tanto en la contratación de jugadores como de técnicos. El racinguismo no es ajeno a su trayectoria, y desde que La Voz avanzó en julio que entraba en los planes de Rivera, su incorporación ha ilusionado a una afición que lo está pasando mal, en puestos de descenso a Tercera. La grada ha lamentado que la entidad pareciese estar abandonada en los últimos meses, aunque José María Criado Labajo, el actual presidente, ha tirado de carro pese a la soledad con la que se encontró en esta etapa de transición.
Mouriz no partirá de cero en el Racing. Llega a un club en el que todavía mantiene a buenos amigos, entre ellos, el actual presidente, así como el mánager del equipo, Gerardo Molina. También conoce al entrenador racinguista, Miguel Tena, al que contrató como futbolista cuando era el director deportivo del Lugo.
La experiencia de Mouriz será clave para buscar soluciones deportivas para un Racing atascado y necesitado de cambios. «Todos nos pondremos a su disposición», explica Tena sobre la llegada del nuevo director deportivo.