Los verdes logran su primera victoria como locales y la segunda consecutiva gracias a un gol postrero de Antón
09 sep 2017 . Actualizado a las 23:11 h.El Coruxo tuvo premio a la insistencia para cosechar su segunda victoria del curso, segunda consecutiva y primera como local del conjunto que dirige Rafa Sáez. Los verdes fueron de menos a más, supieron esperar su momento y acabaron llevándose los tres puntos ante un Valladolid B que les puso las cosas difíciles en la primera parte, pero que se fue desinflando y en desventaja en los minutos finales, pecó de la inexperiencia que a veces juega malas pasadas a los filiales.
El primer acto fue abierto, de ida y vuelta y alternativas. Los vigueses no eran capaces de hacerse con el control del balón y las oportunidades más claras cayeron en su mayoría del lado vallisoletano. Casi siempre con Suárez, incansable en busca de la meta defendida por Fernando ?que se tuvo que emplear a fondo con un par de intervenciones?, como el gran protagonista de los de Carlos Salvachúa. Lo intentaba desde atrás el Valladolid B ante la presión alta del Coruxo que no acababa de dar su fruto. Pero cuando no se precipitaban los pucelanos, acababan encontrándose con el meta verde, muy bien plantado. Pese a todo, la mejor ocasión del primer acto fue para los de Rafa Sáez en una oportunidad múltiple tras una jugada personal de Higón en la que el balón se pasea sin encontrar portería.
Tras el paso por vestuarios, comenzaría un partido completamente diferente. Nada más empezar llegó el primer aviso de los locales, con un taconazo de Mateo ?la gran referencia del Coruxo en el encuentro de hoy? para Rafa Mella que el meta vallisoletano Tanis logró desbaratar. Las combinaciones del vigués con Campillo y, sobre todo, con Higón trajeron de cabeza al conjunto rival, que veía cómo el Coruxo se aproximaba cada vez con más peligro mientras ellos veían relegadas sus ocasiones a alguna acción a balón parado, como un lanzamiento de falta de Suárez desde la zona de tres cuartos que se fue directamente fuera.
Solo le faltaba el gol al Coruxo y Rafa Sáez movió banquillo para tratar de buscarlo. Entraron Silva y Pibe, que acabaría interviniendo en la jugada del gol. Porque el tanto coruxista, a falta de cinco minutos, nace de una internada por la izquierda del atacante de origen argentino, que cede el balón a Fernando para que este retrase hacia Antón de Vicente, encargado de batir a Tanis con un derechazo imparable. A partir de ahí, el Coruxo tiró de experiencia para aguantar el resultado ante un rival que no reaccionó al gol. Los verdes suman seis puntos.