Federer y Nadal, la final soñada

Wimbledon sueña con rememorar las finales que ambos protagonizaron en el 2007 y el 2008


El que Roger Federer y Rafa Nadal figuren como principales favoritos a la victoria ya dota de un gran atractivo a esta edición de Wimbledon. El público sueña con poder rememorar las finales que ambos disputaron en el 2007 y el 2008 y que están considerados entre los mejores partidos disputados en la catedral del tenis.

Federer 

Busca su octavo título. El extraordinario momento de forma exhibido por el suizo en Australia, refrendado después de su descanso con el triunfo en Halle, le hace acreedor a poder optar a conseguir a sus 36 años su octava victoria en Londres. Para ello tendrá que superar a rivales como Isner o Dimitrov y Zverev o Raonic y, presumiblemente en la semifinal, a Djokovic. Si mantiene el nivel de Melbourne y el ritmo de Halle, candidato a la final.

Nadal

Vuelve a ser un rival temible. Y si el suizo se ha ganado su condición de favorito, lo mismo podemos decir de Rafa Nadal. El español ha recuperado sus mejores cualidades y ha añadido otras, como una mayor velocidad en el saque y más agresividad en su revés. Ahora, todos vuelven a saber lo complicado que es derrotar a un Nadal en forma. Tendrá en el australiano Milman un rival incómodo en primea ronda y si todo va bien , Young, Kachanov o Kuznesov, Karlovic o Muller y Nishikori, Bautista o Cilic, serían los rivales hasta encontrarse con Murray en la semifinal.

Las incógnitas

Murray y Djokovic. Son el primer y el segundo cabeza de serie, pero la dinámica de ambos -a diferencia de la de Federer y Nadal- es negativa. La trayectoria del serbio que parecía imparable hace un año se interrumpió bruscamente tras su ansiada victoria en Roland Garros y desde entonces no ha sido capaz de recuperar la competitividad que le caracterizaba. De cualquier forma, tiene unas condiciones extraordinarias y en cualquier momento puede recuperar su nivel. Su reciente triunfo en Eastbourne puede devolverle la confianza perdida. Tendrá un cuadro complicado, con Del Potro, Feliciano o Monfils y Berdych o Thiem, y Federer en semifinal.

El caso de Andy Murray es diferente. Tras realizar una temporada excepcional, el escocés ha caído en un bache de juego, resultados y confianza. En este caso, juega en casa y Wimbledon se le da bien, por lo que tiene una oportunidad de recuperar el crédito y volver a la senda de la victoria. Tener que defender los resultados del pasado año juega en su contra. Vesely o Fognini, Pouille o Kyrgios, Quarrey, Wawrinka o Tsonga, son sus principales obstáculos para alcanzar la penúltima ronda donde debería enfrentarse con Rafa Nadal.

Los jóvenes

La generación que viene. Ninguno de ellos cuenta en principio para conseguir el título, pero el que en esta edición haya mas de veinte jugadores por debajo de los 23 años en el cuadro es un gran incentivo para el público. A los nombres de Pouille, Thiem y Vesely (23 años), se suman los de Kyrgios y Edmund (22); Khachanov, Garin, Jarri, Kokkinakis y Medvedev (21); Donalson, Zverev, Coric, Escobedo y Bublik (20); Rublev, Tiafoe, Fritz y Tsitsipas (19) y Shapovalov (18). De entre ellos, Pouille, Thiem, Kyrgios, Khachanov, Zverev, Coric y Shapovalov son los que mas han llamado la atención, pero todos parecen capaces de competir a alto nivel.

Los españoles

Veteranos con opciones. Hacía mucho tiempo que la participación española en el cuadro masculino no era tan escasa: 7 participantes. No solo no contamos con ningún representante entre los jóvenes antes mencionados, sino que todos nuestros representantes superan los 29 años, y dos de ellos ?Ferrer y Feliciano? se unen al club de mayores de 35 que lidera Haas (39 años) seguido por Karlovic (38), Estrella (37), Federer (36) y Benneteau, Mahut, Lorenzi y Youzhny (35).

La parte positiva es que a la buena forma en que llega Rafa Nadal a la cita se le une el gran triunfo de Feliciano en Queen´s. Su irregularidad le impidió conseguir logros que muchos expertos del tenis vaticinaban a comienzos de su carrera. Ahora, mas equilibrado que nunca, ha conseguido su mejor resultado y si mantiene esa dinámica podría también realizar su mejor Wimbledon.  

Garbiñe Muguruza trata de reencontrarse en el torneo que la vio nacer

Garbiñe Muguruza busca en Wimbledon recuperar su juego e identidad en la cita que le lanzó a la fama tras caer en la final del 2015 frente a Serena Williams, gran ausente las próximas dos semanas de una de las ediciones más abiertas.

La española, que debutará mañana contra la rusa Ekaterina Alexandrova, llega tras caer eliminada estrepitosamente en octavos de Roland Garros donde defendía el título y donde se la vio muy afectada tras la derrota frente a Kristina Mladenovic. Garbiñe siempre es una incógnita, capaz de lo mejor y de lo peor. Con un servicio como pocos en el circuito y una derecha y un revés temibles, su talón de Aquiles siempre ha sido su fragilidad mental. En Wimbledon no podrá contar con su habitual entrenador, Sam Sumyk, y será Conchita Martínez la que cumplirá esa función.

El año 2017 no está siendo ni mucho menos el esperado de la mejor tenista española de los últimos tiempos. No sabe lo que es llegar a una final desde Roland Garros 2016 y viene de caer en primera ronda del torneo de Eastbourne haciendo un solo juego (6-0, 6-1) frente a la checa Barbora Strycova. Actualmente ocupa el puesto decimocuarto del ránking WTA.

La edición de este año está marcada por la ausencia de Serena Williams, siete veces campeona de Wimbledon y que faltará a la cita londinense debido a su avanzado estado de gestación. Esto hace que el abanico de posibilidades sea inmenso: Angelique Kerber -número 1-, Simona Halep (finalista en París); Petra Kvitova, la checa Karolina Pliskova o Caroline Wozniacki. Además de Muguruza, completan la representación española Lara Arruabarrena, Sara Sorribes y Carla Suárez. 

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