Ganar contra no perder

Toni Ardá TRIBUNA

DEPORTES

03 jun 2017 . Actualizado a las 17:57 h.

Hace casi 20 años, el Madrid de Hierro, Sanchís, Redondo, Seedorf, Raúl, Mijatovic y otros que acabaron jugando en el pos-Superdépor como Jaime, Amavisca y Víctor levantaba en Ámsterdam su séptima Copa de Europa ante una Juventus liderada por Zidane y que jugaba su tercera final consecutiva. Se decía que el Madrid, que llevaba 32 años sin ganar la competición europea, tenía muy pocas posibilidades ante el equipo italiano, que asombraba en el fútbol europeo; aunque con un gol en fuera de juego de Mijatovic, el Madrid fue superior y mereció esa Copa.

Hoy en Cardiff el Madrid, con las cinco últimas finales que jugó ganadas y defendiendo el título, es el favorito, pero como ya otras veces he comentado, cuando empieza el partido el contador se pone a cero.

Se enfrentan dos equipos que han llegado a la final por caminos diferentes, el Madrid como paradigma de juego ofensivo, con 32 goles a favor, contra una Juve con tres tantos encajados y que no ha recibido goles en nueve de los doce partidos disputados. Parece que un equipo saldrá a ganar y otro a no perder, puede ser, pero el trofeo se irá a alguna ciudad.

Es seguro que los dos equipos serán fieles a sus estilos, no es el momento para inventar nada. El Madrid necesitará de Kroos y de su eficacia como pasador, el mejor de Europa en esta temporada, de las genialidades de Isco, del juego exterior que generan Marcelo y Carvajal y de la capacidad goleadora conocida de Cristiano; para no perder, la clave es Casemiro.

Históricamente la Juventus, administrada como una familia por los Agnelli, basa su éxito en el bloque defensivo, en esta temporada ha juntado a dos grandes en el centro de la defensa, Bonucci y Chiellini, que junto con Barzagli en la derecha, forman una defensa de tres centrales cuya zona de acción no pasa de medio campo, detrás todavía está Buffon, que de ganar la Champions será el nuevo Balón de Oro. Para vencer recurre a un juego directo de centrales a puntas y a las incorporaciones y profundidad de Alves y Sandro, a un juego posicional algo rudimentario y a renunciar al contraataque, mediante el que no ha hecho ningún gol; Higuaín, un 9 de desmarque y tiro y Mandzukic, capaz de recibir un pase desde 60 metros, darán muchos problemas a la defensa del Madrid. Dybala, más talentoso, es el que puede inventarse algo fuera del guion.

En el ámbito psicológico los dos equipos, cómo no, tienen grandes motivaciones, el Madrid querrá seguir haciendo historia con la duodécima y la segunda consecutiva, y el Juventus, que se ha cansado de perder, quiere dejar de hacerlo y cobrar la deuda del 98.

Toni Ardá es director del Grupo de Investigación AGR del Departamento de Educación de la Universidade da Coruña