El COB se acerca a las eliminatorias

JACOBO RODRÍGUEZ

DEPORTES

Santi M. Amil

Doblegó al Burgos en un partido vibrante disputado ante el público del Pazo y con el liderazgo anotador de Kapelan y Flis a lo largo de la contienda

31 mar 2017 . Actualizado a las 23:33 h.

Los eliminatorias de postemporada están a un paso para el Club Ourense Baloncesto por tercera temporada consecutiva. En un partido repleto de desaciertos por parte de ambos equipos, feo para el espectador por su falta de calidad, pero lleno de emoción hasta el segundo final, por la casta que mostró el equipo de Gonzalo García de Vitoria, la victoria se quedó en Ourense toda con justicia, ante un Burgos que dejó una pobre sensación en el Pazo Paco Paz y muchas de sus esperanzas de luchar por el ascenso directo.

El COB jugaba en la búsqueda de dos objetivos para este partido: Recuperar sensaciones tras los últimos malos partidos e intentar sorprender a un candidato a todo en esta liga, por pleno derecho. Tanto por calidad como por presupuesto. Ambos los cumplió con creces, mostrando carácter suficiente para jugar con unos pobres porcentajes en el lanzamiento triple, con Mitrovic desaparecido y con la presencia de Kapelan solo en el último cuarto, ofrecer minutos de una excelente defensa solo emborronados con algunas lagunas, superar numerosos minutos con pérdidas de balón y sin capacidad de anotación y hasta una diferencia de criterio arbitral con algunos jugadores en momentos puntuales. Y todo eso a lo largo de un choque definido a pocos puntos y que se iba a decidir en los instantes finales, bajo la máxima presión.

Pero el combinado ourensano contó con la fortuna de que Burgos se fue diluyendo en sus propios errores desde el principio y el COB creyó en sus posibilidades desde el principio, disponiendo de jugadores de banquillo. Martín Rodríguez ofreció su mejor versión por carácter y dirección en la primera oportunidad de que dispuso para jugar minutos importantes, Flis fue el mejor jugador en la anotación, defensa e intimidación y Wright se mostró como un gladiador en las zonas acompañado de gotas intermitentes de calidad de Guerra.

Y solo faltaba que apareciese algún exterior para sentenciar en los minutos determinantes. Fue Diego Kapelan, con triples claves en los minutos finales haciendo olvidar el 22% de acierto final con solo ocho anotados en uno de los peores encuentros de la temporada en esa faceta.

A la postre, la mejor lectura se centra en la importante victoria para un conjunto cobista que volvió a tener en la afición un perfecto aliado para soñar con otras nuevas eliminatorias de ascenso. Un eventual triunfo de Palma en su emparejamiento ante Lleida dejaría el reto casi certificado a falta de cuatro jornadas. Un logro a valorar en todos los niveles.