Cuando la moto tira al monte

La Liga Gallega de moto de campo, que acaba el sábado en A Peroxa, triunfa con seis pruebas, trece categorías y picos de participación de 400 pilotos


redacción / la voz

La moto de campo va sobre ruedas. De su excelente salud como elemento deportivo da buena cuenta la Liga Gallega de moto de campo, que el sábado terminará con la prueba de A Peroxa, la sexta de un calendario innovador que apenas repite sedes durante dos años consecutivos.

Quizás sea esa una de las claves del éxito de un certamen que se articula en trece categorías y que alcanza picos de participación de 400 pilotos en alguna de sus pruebas. La media se fija en unos 170 participantes por carrera, a pesar de organizarse al margen de la Federación Gallega de Motociclismo.

La Liga surge en el año 2013, como creación de un espacio de participación abierto para el enduro, organizado por la Asociación Cultural Artística Recreativa y Deportiva Moto de Campo de Galicia al margen de la Federación Gallega de Motociclismo, pero de acuerdo con la Ley del Deporte 3/2012 (y las autoridades) en materia de seguridad e intentando, con la colaboración de los motoclubes y evitando inscripciones abusivas, que cada prueba sea rentable. La asociación trasladó a la liga su experiencia organizativa a nivel nacional e internacional, incluso en disciplinas deportivas del motor alejadas de la moto de campo.

La competición, en la que participan motos de cros matriculadas y con reglamentación vial en vigor, transcurre por terreno forestal y vías asfaltadas abiertas a la circulación (los enlaces), así como por tramos cerrados (las especiales, que pueden ser modalidad cros sobre hierba y con saltos, o modalidad extrema sobre piedras y desniveles acentuados). En Mesego, O Carballiño, van más allá y combinan el enduro con el trial. 

Nombres propios

Élite, Open (ambas para dos y cuatro tiempos) y Veteranos (para mayores de 38 años) son las tres categorías Pro de la Liga. Román Pérez y Daniel Carracedo son dos de los referentes. También lo fue el fallecido Pablo Torrado. Para aficionados, E1, E2 y E3 dependen de la cilindrada; Sénior 2T y 4T son para mayores de 40 años; en Sub-21 participan pilotos desde 16 años con monturas adaptadas en potencia y con consentimiento de sus padres; Master es para mayores de 48 años y Féminas cuenta con Natalia Alonso como única asidua. Completa la oferta la Endureiros, para los que quieren vivir una prueba sin la exigencia del cronómetro, y la de Clásicas, que lucha por afianzarse.

Entre los pilotos participantes, varios de alto nivel con presencia en el Campeonato de España como Jacobo Méndez (subcampeón nacional en Sénior B 4T), Juan Outón, Giovanni Pérez, Juan Moreiras, Isidoro Martínez y Joaquín Rodríguez (especialista en extremas y ganador en su categoría en la prestigiosa Extrem Lagares).

El secretario de la liga, Juan Pedrido, analiza: «Estamos muy contentos a nivel de participación creciente, dando a conocer el enduro en Galicia. Nuestros objetivos son consolidar el proyecto desde el punto de vista logístico, modernizar nuestra estructura para dar mejor respuesta y servicios a los pilotos, promover eventos y poner en marcha la Liga Gallega de trial. La relación con la actual federación gallega, tras sus problemas internos, es inexistente».

Por su parte, el piloto Román Pérez (vencedor en Élite T2 y que en el 2009 abandonó la máxima competición profesional de supercrós y motocrós tras 22 años), elogia la liga: «Es muy completa, favorece la participación tanto económica como organizativamente, hay nivel para todos y es perfecta para matar el gusanillo».

Tan solo media docena de categorías acuden a Ourense sabiendo sus ganadores

La competición llega muy reñida a su última prueba. Solo media docena de las trece categorías acuden a A Peroxa con un ganador decidido y aún así, queda por saber quién completa el podio.

Las categorías donde ya esta asegurado el primer puesto son Élite 2T (Román Pérez), Open 2T (Javier Corujo), Open 4T (Nicolás Varela), Veteranos (Jorge Suárez), E2 (Abel Carballés) y Sub-21 (Jairo Fernández), aunque quedan por decidir los segundos y terceros puestos en estas categorías. Las demás, tendrán que esperar al sábado a partir de las 10 horas.

A esa hora, el centro de A Peroxa (donde está el parque cerrado y la zona de asistencias) será un hervidero y los pilotos comenzarán el último pulso de la temporada, con una especial a un kilómetro y medio de la localidad ourensana, otra a quinientos metros de la primera y la trialera a apenas tres kilómetros en dirección Os Peares.

La entrega de trofeos se estima para las 16.30 horas y el fin de fiesta de la Liga Gallega será sobre las siete de la tarde en la discoteca de A Peroxa.

El presidente del MotoClub A Peroxa, organizador de la prueba, José Manuel Quintas, muestra su satisfacción por el desarrollo de la competición: «Que este deporte le cueste menos dinero a los pilotos aficionados es siempre positivo y genera, como organizador, una motivación extra a la hora de apostar por esa gente».

«La Liga Gallega está a la altura de un Campeonato de España y eso es un aliciente para Galicia y para los que vienen de fuera, que son muchos. Ya estamos exportando el modelo y desde otras zonas de España nos preguntan por su funcionamiento», añade Quintas, que desde el MotoClub A Peroxa potencia también iniciativas federadas y sopesa su presencia en el calendario del Campeonato de España y de Europa.

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