El compromiso de don Alejandro

José M. Fernández PUNTO Y COMA

DEPORTES

21 nov 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

Podría haber escogido entre cientos de equipos europeos, continuar en un Gran Canaria al que él mismo había revitalizado o incluso impartir su magisterio en Estados Unidos. Treinta y ocho años impartiendo lecciones desde la banda dan para eso y para mucho más. Para tanto como ganarse el respeto del baloncesto europeo, tener una legión de discípulos y, a punto de cumplir los 70 años, ser reconocido simplemente como Aíto. Don Alejandro, Aíto García Reneses, el técnico que ha encarnado mejor que nadie la vanguardia del baloncesto español durante los tres últimos decenios, se ha tomado un año sabático -«o un siglo», asegura dejando en el aire también un hipotético regreso- para volver a las raíces.

Un paréntesis tras un palmarés que incluye 9 Ligas ACB, 5 Copas del Rey, 2 Recopas, 2 Korac, 1 ULEB y la plata olímpica en Pekín, en el, probablemente, partido más espectacular de la historia del baloncesto español. Hace unos meses le preguntaron cuánto daría por una Euroliga, esa especie de asignatura pendiente en su estancia en el Barcelona, y respondió: «Nada». No mentía, podría haberlo intentado mientras hubiera querido, pero Aíto ha decidido una vuelta a los orígenes, o, mejor, una renovación de su compromiso con el baloncesto.

La leyenda, el técnico más reputado del baloncesto español, ha comenzado a colaborar con los entrenadores y jugadores de la cantera del Estudiantes; un regreso al instituto Ramiro de Maeztu, al Magariños, a la mítica Nevera, al lugar en el que comenzó todo hace más de cincuenta años. El objetivo, el mismo que ha presidido su carrera: «Hay que jugar para aprender». Aíto, con más de 1.100 partidos en la ACB a sus espaldas y después de pulir a buena parte de los mayores talentos del baloncesto español de los últimos 40 años, estaría satisfecho si a os chicos que reciben alguna de sus charlas, al volver a sus casas, no les preguntan por el resultado, «sino si se han divertido y cuanto han aprendido». Ese es el baremo y el objetivo. El compromiso de don Alejandro, el exitoso técnico que cree que el mejor entrenador es el que es capaz de «motivar, enseñar técnica y comportamiento». Sea de niños o mayores.