El pivot regresa después de dos temporadas para ser uno de los pilares del asalto al ascenso a la Liga ACB
27 sep 2016 . Actualizado a las 08:52 h.Javier Lucas Blasco (Alcoy, 1987) intenta equilibrar las balanzas de la ilusión generada en el Básquet Coruña la pasada temporada (que no vivió) y la presión de esta por optar al ascenso, incluso antes de comenzar. Su regreso al Leyma tras una ausencia de dos temporadas le obliga a adoptar un papel relevante en el vestuario. Lucas, que llegó a debutar en ACB, recoge el guante. La primera cita, este viernes en Huesca a las nueve de la noche.
-¿Cree que se fijarán demasiado en usted?
-Asumo el rol. Estoy muy contento, me gusta el equipo y la filosofía de Tito Díaz. Cada uno tiene un papel y yo puedo ser un jugador con mucho o poco peso, pero lo que siempre debo garantizar es la defensa dura, lucha por los rebotes e intimidación.
-Exigencia constante, pues.
-Bueno, la clave está en el equipo. Es alto y hay que aprovechar sus puntos fuertes. Este año somos doce y eso permite que el equipo pueda mantener más intensidad que el año pasado, que jueguen todos más que el curso anterior. En la fase de ascenso, el Leyma mereció ganar. Podría haberlo hecho porque jugó a un nivel muy alto.
-¿Cree que el equipo notará las bajas, como por ejemplo la de Burjanadze?
-Pues espero que no se note su ausencia. Cada año es diferente y, en este, nuestras bazas son que somos doce jugadores. Ahora los que salimos, lo hacemos a muerte. Y cuando estamos cansados, pedimos el cambio. Creo que el bloque del año pasado se ha reforzado.
-Un jugador, en su ambición competitiva, ¿pediría el cambio?
-Esta pretemporada yo lo he hecho una vez. Pero después me encontré bien físicamente y no lo he vuelto a hacer. Hay que ser responsables, mirar por el equipo y saber que no es lo mismo jugar 20 o 25 minutos de calidad por jugador que 35 con seis jugadores que acaban reventados. Se acaba notando.
-¿La buena temporada pasada les resta margen de error en el comienzo de Liga?
-No se puede estar comparando con el año pasado todo el tiempo. Los jugadores somos competitivos y vivimos con eso. No nos suele afectar esta presión. Entrenamos para ganar y el buen trabajo acarrea victorias. No hay que pensar siempre en hacerlo como el año pasado. Pero claro que hay que mejorarlo, aunque sea complicado. Esa debe ser la actitud.
-¿El objetivo es el ascenso?
-El objetivo es el play off. Pero la verdadera meta de un club humilde es ser realista y asegurar la permanencia. Ir paso a paso. Es importante para un club en crecimiento.
-Por equipo, trayectoria y estructura de competición, nadie se creerá que la permanencia es la meta.
-Es cierto que a nadie se le pasa por la cabeza estar jugando para no descender. Sería un fracaso.
-¿Cómo se encuentran tras finalizar la pretemporada como subcampeones de la Copa Galicia?
-Creo que las semanas de preparación para la LEB Oro han ido bien. Hemos ganado a los de nuestra liga. Y contra los de ACB, fue una pena el primer cuarto frente al Unicaja (aunque después lo hicimos bien) y ante el Obradoiro competimos.