Ofuscada hasta en superioridad

Bruno García SELECCIONADOR DE VIETNAM

DEPORTES

La eliminación de Brasil primero y de España ahora, las selecciones que se habían repartido los ocho Mundiales anteriores, abre la puerta a un nuevo campeón, algo positivo para que los países que apuestan e invierten en este deporte lo sigan haciendo. Y que así el fútbol sala siga creciendo.

Rusia ha sido mejor que España, sobre todo en la situación estrella de este deporte, que es la finalización. España no llegó con tanta claridad como en otras ocasiones, no ha generado tantas situaciones de finalización como en otros partidos. Y ahí Rusia fue más eficaz y eficiente. Las bajas de José Ruiz, Sergio Lozano y Aicardo no valen como excusas para España, porque aún así tiene nivel para competir y ser favorita ante cualquier rival.

Pero España no estuvo cómoda como en otros partidos. Y hubo momentos clave como el gol en propia puerta de Fernandao, el 4-2 en la defensa de un saque de banda. En la celebración expulsan a Rómulo y España no es capaz de hacer gol en la situación de cuatro para tres. Hay un el partido táctico y también psicológico y en esa situación se ve que el equipo, que no genera ocasiones como normalmente hace, no encuentra soluciones tampoco en superioridad. El partido se desnivelaba a favor de Rusia, que no es la del último Europeo, cuando estaba muchísimo mejor.

Ese marcador favorable fue reforzando a Rusia. Y aunque la selección apostó por la situación de cinco para cuatro en los diez últimos minutos, tampoco generó las ocasiones que hace. No tuvo su día por varias circunstancias. Un palo grande para toda la afición española.

La semifinal Irán-Rusia va a ser muy abierta, como el resto del Mundial de Colombia. Aunque Rusia sea favorita, debe cuidar su estado de euforia, pues hace un par de Europeos ya eliminó a España y luego pinchó en la final ante Italia en un compromiso teóricamente más sencillo. Irán tiene una calidad individual tremenda y juega con el desparpajo de haber eliminado a Brasil y en la prórroga a Paraguay.