Baño de oro para Phelps y Ledecky

La piscina de los primeros Juegos de Sudamérica alumbró las nuevas gestas de dos figuras colosales


redacción / La voz

Se marcha el grueso de la natación -sólo queda la sincronizada- de Río de Janeiro. La lámina de agua vuelve a reposar en calma. Pero en la piscina María Lenk todavía resuena el eco de las gestas de Michael Phelps y de Katie Ledecky. Las dos figuras que se adueñaron del cloro en la cita de Brasil. Quizás fue más sorprendente lo de Phelps que lo de la reina del estilo libre. Porque el hombre con más medallas olímpicas de la historia retornaba a una gran cita después de haber estado retirado, de pasar por una clínica de desintoxicación y de no haber conseguido ningún registro con el que asombrar al mundo. Sin embargo, Michael Phelps demostró que es de otra pasta, que se crece en los momentos de la verdad.

El hombre récord

Un palmarés inigualable

Avisó en el relevo del 4x200, donde completó una gran posta. Pero fue en el 200 mariposa donde todo el planeta pudo comprobar que el Tiburón de Baltimore había regresado para escalar hasta el cielo. Venció con un ataque demoledor al paso del 100 y luego supo sufrir para resistir el acecho de Masato Sakai, que tocó la pared a cuatro centésimas del mejor nadador de todos los tiempos. Phelps abandona Río con seis medallas -cinco de oros y una de plata- que añadir a las 22 que ya tenía. Dice que lo deja, que este es el punto final. Pero sus compañeros le pidieron insistentemente «¡cuatro años más!».

Una gesta de otra época

La segunda nadador en ganar el 200, 400 y 800 estilo libre

Cuando apareció por la piscina pocos dudaban de que en el 400 y en el 800 estilo libre, Ledecky no tendría rival. Es tal su superioridad en estas dos pruebas que la única incógnita reside en si será capaz de derrotar a su propio crono. Nada sin oposición. Con la única referencia que el latido de su corazón. Pero en el 200 la cosa no estaba tan nítida. La sueca Sjöström y la italiana Federica Pellegrini lucen más músculo y potencia que Ledecky, que impone su ritmo machacón cuando las pruebas se convierten en una verdadera colección de largos.

Sin embargo, ni siquiera el impulso de Sjöström o de una decepcionante Pellegrini -terminó cuarta- fue suficiente para frenar a la niña prodigio. Ganó el 200 estilo libre. Y luego asaltó el 400 sin apenas esfuerzo. Su única decepción pareció llegar en el 800, donde afrontaba el asalto a una barrera jamás explorada por una mujer: bajar de los ocho minutos. Pese a pulverizar su propio récord del mundo y dejarlo en 8.04,79, vio cómo ese hito todavía parece lejos.

Katinka Hosszu

La dama de hierro se quita la espina de los Juegos

A Londres 2012 llegó como una de las grandes figuras de la natación, pero no consiguió responder a las expectativas. Ni siquiera acarició el cajón. Pensó en dejar la natación. Pero de la mano de su entrenador y marido Shane Tusup en Río ha firmado un concurso prodigioso. Tres medallas de oro (200 -récord olímpico incluido- y 400 estilos -con récord del mundo- y 100 espalda) y una de plata (200 espalda).

Otras figuras

Desde Paltrinieri hasta Anthony Ervin u Oleksiak

Pero los Juegos no sólo se alimentaron de estos tres prodigios. También hubo espacio para que el rey del fondo de la natación mundial, el italiano Gregorio Paltrinieri se llevase el oro en el 1.500. O para Anthony Ervin, quien a sus 35 años, una edad insólita para la natación, consiguió imponerse en el 50 metros libre. También fue emotivo el triunfo de Simone Manuel, la primera mujer negra que gana un oro olímpico en la natación. Un triunfo que además compartió con Oleksiak, una joven canadiense de 16 años que apunta alto.

Los grandes fiascos

Missy Franklin y Ryan Lotche

A sus 21 años Franklin ya tenía en su palmarés nada más y nada menos que cinco medallas olímpicas y 15 en los Mundiales. En Río sólo se subió una vez al podio -el 4x200-. Por su parte, Lotche, el plusmarquista mundial del 200 estilos acabó en la quinta posición es su prueba fetiche.

Un batallón de marcas

Ellas logran más récords

Katie Ledecky se batió a sí misma en estos Juegos, en los 400 metros (3.56,46) y en 800 libre (8,04,79). La sueca Sarah Sjostrom batió el de 100 mariposa (55,48), mientras la húngara Katinta Hosszu lo hizo en el 400 estilos (4.26,36). El equipo de Australia femenino de 4x100 bajó el crono a 3.30,65, mientras que en hombres destaca el récord de Adam Peaty en 100 braza (57,13).

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