«Estoy mentalizado para sufrir los dos próximos meses para llegar lo mejor posible a los Juegos», dice sobre Río
09 jun 2016 . Actualizado a las 05:00 h.En el agua de una piscina, donde se enamoró del deporte al empezar a nadar, recibió Javier Gómez Noya (Basilea, 1983) la noticia de la concesión del premio Princesa de Asturias. La actual fase de la temporada, con el horizonte en Río, le llevó hace una semana a Lugo. Pero todavía no tuvo tiempo de agarrar la guitarra acústica que incluyó en su equipaje para desconectar. Nada, pedalea y corre. Con descansos medidos. Así es feliz desde que empezó a competir de niño. Desde aquel primer trofeo con Os Amigos, su equipo de fútbol sala en Ferrol, donde se crio. «Luego gané alguna travesía allá por 1994 o 1995. Pasaron 22 años y aún seguimos», evoca sonriente.
-Es el primer gallego que gana el premio. Aquí mantuvo siempre su casa y su lugar de entrenamiento. ¿Es un galardón compartido con toda Galicia?
-Sí, sí. Desde luego es un premio compartido con toda Galicia. Galicia ha sido, es y seguirá siendo mi casa. He desarrollado mi carrera deportiva entre Ferrol, Pontevedra y Lugo. Ahora estoy entrenando en Lugo. Llevo compitiendo por este club, el Fluvial, desde el 2000, 16 años, y nunca escuché ofertas ni me interesó cambiarme. Paso gran parte del año aquí, con un grupo técnico formado por gallegos, empezando por mi entrenador [el lucense Carlos David Prieto]. Para mí es un privilegio ser gallego y poder entrenar aquí.
-En un momento tan emotivo, ¿para quien sería la dedicatoria más personal?
-Para mis padres, como casi siempre. Son las personas más importantes e influyentes en mi carrera y, sin ellos, sin todo el apoyo que me dieron durante todos estos años, sobre todo en los momentos difíciles, yo no estaría aquí.
-El acta reconoce un palmarés deportivo y unos valores que lo convierten en un ejemplo. Para el jurado no es usted solo un tipo que corre mucho.
-Está bien que valoren más allá de las medallas y los títulos, que afortunadamente tengo, y muchos. Pero creo que hay una historia detrás de superación y lucha un poco peculiar. Quizás muchos deportistas no tuvieron que enfrentarse a ello. Todos tienen obstáculos que superar, pero mi carrera ha sido un poco diferente. Hubo épocas en las que fue muy difícil salir adelante. Al final, gracias a esa perseverancia, ese trabajo y ese apoyo de alguna gente que estuvo conmigo, he llegado a donde estoy y a este premio.
-El Rey ya le entregó el Premio Nacional del Deporte del 2013.
-Sí, recibí un premio de su mano, me felicitó y recuerdo que luego tuvimos oportunidad de charlar un poco y vi que conocía bastante el triatlón. Me hablaba de los hermanos Brownlee como principales rivales y me preguntaba por mi preparación de cara a los Juegos de Río. Esto ya fue hace un par de años. Pero bueno, me dio a entender que conocía de qué iba nuestro deporte y que estaba informado. Es bonito saber que las altas esferas de este país también nos siguen (sonríe).
-Ojalá vaya a Río y puedan celebrar algo juntos. Antes se decía que la Casa Real era talismán en el tema olímpico.
-Ojalá se pueda celebrar algo en Río, sea como sea. Estamos entrenando muy duro. Por eso no me salí de la piscina cuando me enteré del premio. El trabajo es lo primero. Iremos con ganas de hacerlo muy bien.
-Sigue cubriendo etapas según lo previsto para lograr el oro en Río.
-Sí. Estoy contento. Ahora mismo estoy entrenando mucho y muy duro. Y la verdad es que siempre es complicado mentalmente mantener ese nivel de autoexigencia e intensidad. Pero me voy encontrando bien, y estoy mentalizado para sufrir los dos próximos meses y medio para llegar lo mejor posible a Río.
«Da vértigo que te comparen con otros ganadores, leyendas del deporte»
La avalancha de felicitaciones recibidas ayer por Gómez Noya, después de varios años como finalista, le mostró «la importante diferencia entre ser finalista y ganar». «El premio significa mucho para mí a nivel personal y para el triatlón. Hace unos años era impensable que nuestro deporte pudiera recibir un reconocimiento de tal envergadura, pero esto dice que está creciendo mucho y se valora lo que hacemos».
-Ha tenido que lograr cinco Mundiales para ganar el premio. No dependía de usted.
-Era algo en lo que nunca pensé realmente. Me centro en ganar esos Mundiales, en eso sí que pensé mucho. Y luego llegan los premios exteriores. Ahora me eligieron, pero cualquier finalista lo merecía, los All Blacks, Sebastian Loeb con nueve Mundiales... Al final ninguno es más merecedor que otro. Es una cuestión un poco subjetiva, comparar entre deportes es muy difícil y, después de varios años como finalista, que me lo dieran me hace estar muy feliz.
-¿Conoce el palmarés? Una lista muy potente...
-Sí, sé alguna gente que lo ganó en el pasado y son nombres que dan respeto. Que un triatleta esté entre ellos es algo inédito y muy bonito para nosotros.
-Nadal, Gasol, Gebreselassie... ¿Con cuál le enorgullece más verse codo con codo?
-Desde luego Nadal, Schumacher, Gasol, por supuesto... Gebreselassie para mí siempre fue un referente a nivel atlético. Y creo que la selección española de maratón en su día también lo ganó con unos grandes atletas. La verdad es que da vértigo que te comparen con otros ganadores, con todas esas leyendas del deporte.