El COB toca fondo con una pobre imagen y derrota ante el Cáceres

JACOBO RODRÍGUEZ

DEPORTES

MIGUEL VILLAR

El combinado ourensano, desacertado en el tiro, mostró su peor imagen de la temporada: 59-70
 

13 feb 2016 . Actualizado a las 05:00 h.

El Club Ourense Baloncesto está en cuesta abajo y sin frenos. Esa es la clara conclusión que puede sacarse después de ver los últimos partidos del equipo con el colofón de este último ante  el Cáceres. La escuadra de Gonzalo García de Vitoria sumó una nueva derrota ante un adversario que llegó con tres bajas al partido y durante el mismo perdió a un jugador más. Es un detalle más de lo que ofrecieron a su afición los locales, en el peor partido de la temporada, tanto en el aspecto ofensivo como defensivo y durante muchos minutos de la confrontación se rozó el ridículo, en una imagen no vista hasta el momento en el Paco Paz esta temporada. 

Pero la realidad es la que es y si Pedro Rivero sigue siendo frenado por el rival y anota la primera canasta a falta de nueve minutos para la conclusión, Kapelan hace la guerra por su cuenta en ataque y en defensa no existe o jugadores como Barreiro, Rowley y Salash evidencian una clara involución en su juego, restando más que sumando en todas las facetas del juego, el rendimiento es pobre. Además, en general, la intensidad defensiva del equipo no fue ni mucho menos la necesaria para ganar a cualquier rival de la LEB Oro. El resultado es como el de ayer, donde salvo en los primeros cinco minutos, un equipo fue a remolque en el marcador y sin capacidad ni atisbo de reacción. 

Y eso que en frente estaba un equipo muy mermado pero en el que Jakstas y Serrano se bastaron para dominar a sus anchas en ambas zonas, Marco para marcar el tiempo de partido que necesitaba su equipo y Parejo y Anagnostou ofrecer un recital anotador en los momentos clave que acabaron con cualquier atisbo de posible recuperación cobista. Una reacción que estuvo a tiro en el marcador, porque hasta el último cuarto, donde la renta visitante alcanzó los 12 puntos, siempre estuvo a un paso de forma material, aunque a años luz a nivel de juego e intensidad. 

Ineficacia

El combinado ourensano volvió a quedarse en nueve puntos en un período, a lo que añadió otro más con solo diez, lo que habla bien a las claras de que es uno de los equipos con menor capacidad anotadora de la categoría y la sensación del final, tras la derrota, quizás fue lo más preocupante tanto para el cuadro técnico como para los propios aficionados que se dieron cita en las gradas. 

El equipo necesita un impulso y un cambio radical, porque tocó fondo, o al menos eso es de esperar tras el peor partido de la temporada que le deja más cerca del abismo de las plazas de descenso que de la ilusión del ascenso aplazado. Toca reacción.