Mientras asegura que ha notado el «cambio brusco» de pasar de Tercera a Segunda B, sigue marcando goles
15 dic 2015 . Actualizado a las 08:58 h.Hace poco más de medio año Adrián Armental corría con soltura la banda del Boiro en Tercera División. Su calidad llamó la atención del Coruxo, y hoy por hoy el futbolista de Ribeira puede presumir de moverse por los campos de Segunda B como pez en el agua aunque él, asegura, ha notado mucho el cambio de categoría. «Segunda B non é unha división sinxela, para nada. Para min foi un cambio brusco. Nótalo na intensidade e no ritmo de xogo», dice el extremo derecho, que el domingo, en A Malata, amargó la tarde al Racing de Ferrol con un gol que valió un punto, y se quedó a las puertas de marcar el segundo.
«Estou moi contento, pero gran parte do gol é de Pedro Vázquez. O seu pase deixoume o balón prácticamente diante do porteiro, é medio gol», sostiene el atacante quitándose lustre y compartiendo mérito con el extremo izquierdo del equipo.
Sin hacer ruido, Adrián Armental se ha convertido en una pieza inamovible del once verde. Aporta velocidad al equipo, genera peligro y también marca goles. Lleva cinco tantos en diecisiete jornadas y ya solo le quedan tres para igualar la cifra con la que concluyó el curso pasado en Tercera. «Estou contento, o de marcar goles non é o meu principal traballo, pero estou feliz sobre todo por axudar ao equipo, xa sexa marcando ou dando pases».
Se estrenó en Segunda B marcando en la primera jornada al Astorga, participó en la goleada al Sporting de Gijón B, redondeó el triunfo en Burgos, puso su firma a uno de los cinco tantos del Coruxo sobre el Compostela y su gol ante el Racing le permite seguir la estela anotadora de Santi Comesaña, que ha alcanzado la media docena de tantos.
Hasta el momento, Armental se ha mantenido ajeno a las probaturas de Rafa Sáez en cuanto a variantes de posiciones y lleva toda la temporada apostado en la banda derecha del ataque. «Mantívenme aí dende o principio da tempada e estou moi cómodo, enténdome moi ben co resto dos compañeiros». Unos compañeros a los que atribuye su rápida adaptación a Segunda B. «Tanto eles como o corpo técnico foron fundamentais para que me adaptase á categoría rápido. Estoulles moi agradecido», proclama el futbolista, que antes de llegar a O Vao había desplegado su fútbol también en la banda izquierda e incluso como punta.
Esfuerzo con recompensa
Cuando Adrián Armental repasa la clasificación del Coruxo, noveno con 24 puntos, se declara satisfecho. «Quedan dous partidos da primeira volta e temos 24 puntos, non está nada mal. Para nós o primeiro obxectivo é acadar a salvación e logo xa se verá». Eso, sin embargo, no impide que el futbolista reconozca que «na casa alternamos resultados positivos e negativos» que han impedido que el equipo se enganche a la zona noble.
Tras la realidad del Coruxo se esconde en buena medida la plaga de lesiones que han afectado al grupo y que Aremental ve clave. «Nas últimas xornadas estamos recuperando efectivos e iso trasládase ao campo. Nos adestramentos hai maior competitividade e iso deriva nunha mellora do equipo». La aspiración es que el grupo mantenga la intensidad en el trabajo semanal y que ese se vea reflejado el fin de semana. Por el momento el futbolista de Ribeira lleva dos goles en dos derbis, y el próximo reto es el Celta B.