Deberá superar a la dura Polonia para acercarse a las medallas en el Eurobasket
12 sep 2015 . Actualizado a las 16:51 h.Polonia, Grecia y Francia. Ese es el previsible y complicado camino que debería superar España para alcanzar la final del Eurobasket. En el último choque, ya con la plaza de los Juegos de Río en el bolsillo, Serbia sería el adversario más probable. En esa travesía empedrada no se consiente ni un tropiezo, porque las heridas que se abran si hay una caída deberán ser lamidas de vuelta a casa. El primer escollo que se van a encontrar los ÑBA es una roca de grandes dimensiones: Polonia (Cuatro, 18.30 horas). Los españoles ya se vieron las caras en el segundo partido de preparación para el torneo continental. Entonces, ganaron con cierta holgura en Santander a su rival de octavos de final por 71-64, aunque este encuentro sirve de poca referencia para el duelo de Lille. Los centroeuropeos completaron una buena primera fase en el grupo A en el que acabaron en tercera posición tras ganar tres partidos (Bosnia, Finlandia y Rusia) y perder dos (Francia e Israel), todos ellos resueltos por un margen inferior a los cuatro puntos, salvo ante los finlandeses, a los que ganaron por 13.
Los jugadores dirigidos por el estadounidense Mike Taylor forman un bloque contundente, firme y trabajador, a imagen y semejanza de su estrella, Marcin Gortat. El pívot de los Wizards no es un estilista del baloncesto, pero se ha labrado una más que digna carrera en la NBA gracias a su tenacidad y a su valor como estilete defensivo. Con sus 2,13 metros y un físico rotundo y musculado, ejerce de pilar básico dentro de un cinco con un espíritu colectivo muy desarrollado. Polonia fundamenta su éxito en hacer inaccesible su aro o, al menos, en convertir cada ataque de rival en un sufrimiento y cada canasta en un triunfo exagerado. En ataque, su estilo de juego deja poco espacio para lindezas y excentricidades, permite un escaso margen para frivolidades y marca claramente los roles y responsabilidades de cada uno.
Gortat es la referencia interior. Rudo e incluso tosco en sus movimientos, sus puntos se los trabaja en las proximidades del aro, porque sabe que su efectividad se va perdiendo a cada centímetro que se aleja del tablero. La zona es su espacio de confort, y suma puntos a base de abrirse hueco con su cuerpo y de su capacidad para pelear por cada rechace que se acerca a sus manos.
En un cinco muy definido y que acumula buena parte de los minutos, A.C. Slaugther, Ponitka, Waczynski y Kulig acompañan al poste de Washington. El nacionalizado Slaugther ejerce de improvisado base, aunque su papel es más el de un escolta que el de un creador de juego. Pero es el artillero del Obradoiro la principal amenaza exterior y el gran anotador del equipo (17,2 puntos por encuentro), con su excelente lanzamiento de tres puntos.
Precisamente, con Waczynski deberán confirmar los españoles el paso adelante dado ante Alemania tras una primera fase en la que tuvieron muchos problemas para frenar a los mejores tiradores del adversario. En ataque, Gasol volverá a ser la referencia. Y la falta de banquillo en Polonia puede que le acabe pasando factura al conjunto de Mike Tylor. De todos modos, alguien deberá acompañar a Gasol en el ataque para que España siga soñando.