Otro demoledor final concede a Mo Farah el título de 5.000 y el cuarto doblete
30 ago 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Esta vez Mo Farah no tuvo que enfrentarse a un ejército. En la final del 5.000 el keniata Caleb Ndiku intentó destronarle con su misma medicina, con un ataque demoledor en el último 400. El desafío fue una invitación a volar para el británico nacido en Somalia, que volvió a clavar una última vuelta en 52 segundos y se colgó un oro que equivale a su cuarto doblete consecutivo contando Mundiales, Juegos y Europeos. Desde que en Daegu 2011 se equivocase con un ataque prematuro, el Bolt del fondo no ha vuelto a fallar.
Da igual cómo se planteen las carreras contra Mo Farah, el resultado siempre es el mismo. Una semana atrás, en el 10.000, Kenia apostó por una labor de equipo para destrozar al británico. Al discípulo, por el momento, de Alberto Salazar, le dio igual. Esperó a la última vuelta para destrozar a todos. Ayer, en el 5.000, todo sucedió en los últimos 800 metros. Fiel a su tendencia, Mo Farah se pasó media carrera a cola de pelotón hasta que en el último kilómetro tomó el mando de las operaciones. En teoría, para dar el hachazo definitivo, pero el keniata Ndiku le tenía preparada una sorpresa. No solo pegó un cambio y mandó durante un buen trecho de la última vuelta, sino que incluso fue capaz de entrar primero en la última curva.
El favorito no pestañeó, respondió con otro cambio de ritmo brutal cuando enfilaba la recta de meta para ganar en solitario, sacando algo más de un segundo a su rival. Su tiempo en la línea de meta fue de 13m 50s 38c. Una máquina de precisión.
El triunfo que necesitaba para seguir acumulando dobletes y para pasar página sobre la sospecha del dopaje que pendía sobre la figura de su entrenador. «Es fantástico hacer historia», comentó el campeón a la BBC.