«Competir me sigue flipando, pero estoy muy reventado»

Pablo Gómez Cundíns
pablo gómez REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Alberto Artigas ha acudido a tres Europeos y competirá en grupos show pequeños.
Alberto Artigas ha acudido a tres Europeos y competirá en grupos show pequeños.

Alberto Artigas ha decidido retirarse por agotamiento tras la cita mundialista

12 jul 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Colombia acogerá en septiembre el Mundial de patinaje artístico y allí estará el gallego Alberto Artigas (A Coruña, 1988), representando a España compitiendo con el Fundació Vilanova en la modalidad de grupos show pequeños. También es probable que la representación gallega cuente con la coruñesa Aida Vieites, que ya fue quinta en individual en el último Campeonato del Mundo.

-Galicia no afloja. Para usted será su primer Mundial, aunque ya participó en tres Europeos. ¿Cómo lo afronta?

-Súper tranquilo. Estoy tan emocionado que no tengo presión. Hay que disfrutar. Iremos a por la medalla, aunque los italianos son fuertes. No lo veo imposible.

-¿Será un punto de inflexión?

-Será mi última cita. Me retiraré después del Mundial. Dedicarme al patinaje ha supuesto mucho sacrificio. Soy tutor de Primero de Primaria en el colegio Liceo La Paz, y también soy entrenador de patinaje ahí. Además, compito con el Fundació Vilanova catalán, de manera que los viernes me cojo un avión, entreno trece horas cada día del fin de semana y el domingo, otro avión hacia A Coruña.

-¿Cómo resiste?

-Pues estoy muy reventado. Mis padres me han apoyado siempre, pero ahora ven lo reventado que estoy y, como no puedo parar de competir, arrastro una lesión en el pie desde hace mucho. Necesito al menos un año de descanso.

-¿No existe solución?

-Todo pasa por los recursos económicos. El patinaje no me da de comer. Comencé en el Liceo en individual porque el médico me recomendó hacer ballet o patinaje por unos problemas en los pies que requerían forzar la posición. Y me dijo que nunca llegaría a nada. Pasé al Alquimia para competir en grupos show y parejas de danza. Y hace dos años llegó la llamada del Fundació Vilanova, que se porta fenomenal. Llegados a este punto, no dejaré mi trabajo ni ellos pueden hacer más. No estoy cansado como patinador, y competir me sigue flipando. Pero estoy agotado física y mentalmente. Y no puedo coger los patines y largarme. Económicamente, es inviable.

-¿Y si Galicia alcanza el nivel de Cataluña?

-Complicado. Solo puedo hablar de la modalidad de grupos. Y aunque tras Cataluña, somos los mejores, tengo que decir que la disciplina y horas de entrenamiento que le meten los catalanes en todas las edades, no se lo mete nadie.

-¿Qué espera del Mundial?

-Una locura. Si ya lo es el Europeo... aunque, claro, no tendremos el apoyo de muchos españoles por la distancia. Y eso es algo que a mí me encanta a la hora de competir.

-¿Pero los ve desde la pista?

-Bueno, no los veo porque sin gafas no veo nada ja, ja, ja... pero los siento. Sé que están ahí.

-¿Cómo vive esos cinco minutos donde ejecuta su show, en este caso «Pasar página»?

-Estoy tan concentrado en los tiempos, el ritmo, no caerme de los patines, no parecer un autómata... que lo bueno es hacer todo eso y disfrutar.

-¿Pero escuchan la música?

-Bueno, sí, pero realmente vamos contando... la melodía no la escuchamos mucho, no.

-Habla de automatismos... pero la coreografía tiene que ser perfecta.

-En Cataluña aprendí a ser serio (ya lo era mucho como entrenador) y disciplinado, los niños ven en mí un referente también en eso. Pero el aspecto emocional es clave. Transmitir una idea. Si no llegas al público y a los jueces, no vale para nada.

-Por cierto, ¿ha vuelto a aquel médico visionario?

-Fue mi madre con mi primera medalla ja, ja, ja...