La maldición de los penaltis

j.m. jamardo RIBEIRA / LA VOZ

DEPORTES

Plantilla del club lousamiano que esta temporada erró cuatro lanzamientos desde los once metros.
Plantilla del club lousamiano que esta temporada erró cuatro lanzamientos desde los once metros. m. creo< / span>

El Lesende falló las últimas nueve penas máximas que tiró en dos años

08 jul 2015 . Actualizado a las 05:10 h.

Es la jugada deseada por todos los equipos de fútbol. Que te piten un penalti a favor. Sin embargo, para el conjunto del Lesende, que milita en Primera Autonómica, es un auténtico suplicio. Y no es para menos. Al plantel que dirige José Manuel Lago Dosil, Sil, se le atraganta la pena máxima. Lleva nueve tiradas y otras tantas falladas. Ya no saben que hacer o pensar. Quizás mala suerte, o cosa de meigas.

El equipo de Lousame se estrenó la temporada pasada en Primera Autonómica. Fue la culminación de una excelente campaña en Segunda. El técnico de Muros Sil se hacía cargo de una plantilla entusiasta y que consiguió el ascenso de forma brillante. Un logro que ni ellos se esperaban y que era como un premio jugar en una categoría superior.

Los lousamianos son un equipo humilde y con uno de los presupuestos más bajos de la competición pues apenas superan los 15.000 euros. Pero a entusiasmo, muy pocos le ganan. Con Sil en el banquillo el equipo jugó en Primera salvándose en las últimas jornadas.

Primera vuelta

La temporada se presagiaba dura e intensa. Conseguir puntos era su principal prioridad para salvar la categoría. En la primera vuelta le pitaron cuatro penaltis a favor. Erraron los cuatro. Esta circunstancia no llamaría la atención si no fuese porque en Segunda ya llevaban cinco fallados. ¡En total nueve penas máximas! Todas ellas consecutivas. No sirvieron para conseguir ni un solo punto y que tanta falta le hacía al equipo para salir de los puestos bajos de la tabla.

El especialista en los lanzamientos desde los once metros era Fran. Tras no acertar en tres ocasiones dejó de tirarlos, «negouse», afirmó Sil. La responsabilidad la asumió Beto. Otros dos errores le obligaron a desistir en más ocasiones. Fueron pasando por el fatídico punto otros jugadores pero el resultado era del mismo: Fallados.

El preparador comentó que la mayoría iban bien lanzados, «a maioría por arriba e con moita forza, pero os porteiros parábanos todos».

Los lousamianos tenían pánico cada vez que el colegiado se iba hacia el punto de penalti pues recordaban los fallos anteriores. Durante toda la segunda vuelta ya no tuvieron la oportunidad de intentarlo pues «non nos pitaron ningún a favor», indicó Sil. Algunos de ellos «eran moi claros, pero os xogadores xa nin lle protestaban ao árbitro».

El técnico comentó con sorna que «seguramente non os pitaban para beneficiarnos porque como os fallamos xa era mellor non pasar ese trago».

A pesar de las dificultades para anotar las penas máximas, el entrenador reconoció que no llegaron a entrenar los lanzamientos pues «sería peor pois habería aínda máis presión».

José Manuel Lago reconoció que hay varios jugadores en su equipo que lanzan muy bien los penaltis pues «algunha vez quedaban ao acabar o adestramento tirando algún para xogarse as cervexas e incluso os metían co calcaño, pero en partido oficial non había maneira». El técnico espera que cambie la racha.

«Temos unha moi mala racha pero tarde ou cedo ten que cambiar e volverán a entrar outra vez»

Entrenador del Lesende