El oro de un arquero para el futuro

PAULO ALONSO / XOSÉ FERREIRO FERROL / LA VOZ

DEPORTES

MAXIM SHIPENKOV | Efe

Tiro con arco El pontés Miguel Alvariño, con solo 21 años, gana la prueba individual de los Juegos Europeos de Bakú y ya es décimo del ránking mundial

23 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

«Eres el mejor del mundo, lo eres. Pelea cada flecha hasta conseguirlo». La voz de HyungMok Cho, el coreano que entrena al equipo español, aporta un contraste de garra al pausado Miguel Alvariño mientras descarga su arco hacia el oro de los Juegos Europeos de Bakú. Y para sacudirse la presión, el pontés, de 21 años, se recuerda a sí mismo que el tiro con arco no es más que «un juego». Y así va agujereando la diana, con seis dieces y seis nueves, ni una puntuación menor, hasta arrasar al holandés Sjef van den Berg por un contundente 7-1 en la final de recurvo, la modalidad, olímpica. El oro individual se añade a la plata que había liderado el jueves con el equipo masculino español. El futuro es suyo. Con prudencia, convertido ya en el arquero europeo del momento con 21 años recién cumplidos, apunta a lo lejos a Río 2016.

Tranquilo y sencillo, Alvariño se emocionó en el podio de Azerbaiyán. Las lágrimas asomaron esta vez por la cara del campeón pontés. Por muchos motivos, el de los Juegos Europeos no fue un triunfo cualquiera, sino su primer gran éxito a nivel internacional. Tras años como joven emergente ya es una realidad para aspirar a todo.

Porque la prueba de tiro con arco reúne en Bakú a lo mejorcito de Europa, así que actúa como termómetro sobre el nivel actual de Alvariño, que ya había sido el mejor del Viejo Continente en las Copas del Mundo de Shanghái y Antalya (Turquía).

Ante los mejores del continente

En el ránking mundial abrió el año en el puesto 45 y desde ayer figura en el 10. «Estaban todos los mejores de Europa. Y el resultado indica el nivel actual de Maikel», explica Manolo Buitrón, el entrenador que lo animó a estrenarse en tiro con arco y el que sigue guiando sus pasos desde el Sílex de As Pontes.

El camino al oro lo había empezado el sábado al eliminar al griego Alexandros Karageorgiou (6-4), y ayer derrotó de forma consecutiva al belga Robin Ramaekers, al alemán Florian Kahllund -hasta ayer tercero del ránking mundial- , al ucraniano Horhiy Ivanytskyy, al polaco Slawomir Naploszek y al holandés Sjefvan den Berg -ahora tercero en la clasificación de la federación internacional-.

«Una progresión pausada»

«Su rendimiento nos sorprende, sí. Lleva una progresión pausada, dentro de la explosión de este año en Shanghái, Antalya y Bakú. Pero esto hay que asumirlo con tranquilidad, porque estamos empezando la temporada al aire libre», recuerda Buitrón.

«Está en línea ascendente»

El entrenador de Alvariño, padre de la excampeona de España Gema Buitrón, no quiere dar un paso antes de otro. Y advierte que el arquero pontés tiene todavía que ganarse su plaza para el Campeonato del Mundo en el clasificatorio de la próxima semana en Madrid. Solo así optaría este año a conseguir el billete a los Juegos de Río 2016. «Y hay que destacar el papel del resto del equipo español en Bakú, con Juan Ignacio Rodríguez y Antonio Fernández Yiyo. Maikel ahora está en línea ascendente. A ver si somos capaces de mantenerla hasta el Campeonato del Mundo», explica Buitrón.

Alvariño, en todo caso, tiene encarrilada la plaza gracias a sus resultados en los anteriores clasificatorios. Así que Copenhague, a finales de julio, está marcado en rojo en su calendario. Una cita en la que se encontrará rivales de un nivel similar a los que encaró en las últimas Copas del Mundo. Mientras, disfruta del oro de Bakú. «Se lo dedico a mis padres, mi familia, mi novia, mis amigos, mi club y toda la gente que confía en mí», explica desde Azerbaiyán sin separarse de su medalla.