Denís Galán bate el récord gallego de 100 metros tras abandonar las vallas
22 jun 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Denís Galán (A Coruña, 1991) estaba a punto de jubilarse en el atletismo de competición. Toda una vida en los 110 vallas con resultados prometedores para terminar estancándose. Hasta que una eventualidad cambió su realidad y le convirtió en velocista de futuro. Fue corriendo un relevo del campeonato gallego absoluto dos años atrás. Ahí se dio cuenta el coruñés y su entrenador, José Carlos Tuñas, de que lo suyo eran los 100 metros. Poco después, a la primera, consiguió la décima marca en el nacional absoluto sin apenas iniciar la transición. El sábado, en Ourense, confirmó todo lo bueno que lleva dentro pulverizando el récord autonómico de Isidoro Hornillos estaba vigente desde el año 1986 (lo dejó en 10s 54d). Ahora se plantea luchar por un sitio en el podio en el próximo campeonato de España.
«Llevaba tiempo pensando que podía batir el récord, se lo había comentado a mis amigos, pero nunca salía porque había viento en contra o no se daba la carrera perfecta», comenta el protagonista. Tampoco tenía pinta que fuera a registrarse en las pistas universitarias de Ourense en un día infernal por el calor. «El tartán ardía, pensé que iba a ser una mala tarde y que no iba a hacer la marca, solo tenía intención de competir, incluso hacia la parte final de la carrera me noté con un punto de cansancio, pero al cruzar la meta vi que todo el mundo aplaudía, miré el cronómetro y no me lo creía, incluso al principio pensé que sería ventoso y que no valdría». Pero el viento era legal y su nuevo récord real.
Denis, para José Carlos Tuñas, es el prototipo de velocista de 100 metros. «Por su tipología en las vallas se había estancado, además arrastraba secuelas de una lesión que le impedía saltar de la mejor manera, por eso probamos en la velocidad, y me parece que los 100 metros son su distancia ideal. Él está convencido, está muy centrado y sin lesiones» y rodeado de un grupo de entrenamiento que ha llevado una nueva primavera al páramo habitual de la velocidad en Galicia. Para entender el cambio también hay que tener en cuenta la morfología de Denís Galán: muy musculado, haciendo honor a los genes de una familia de yudocas y con el paso de los 75 a los 84 kilos como parte de su desarrollo natural. Y su decidida apuesta por cambiar lo que no funcionaba: «Hacía 110 vallas, estaba en el centro de tecnificación de Pontevedra pero poco a poco veía que las cosas no salían como quería. Veía que perdía flexibilidad, lo que era clave para saltar las vallas, por eso a raíz de probar en el relevo hablé con Tuñas y él me dijo que también tenía pensado el cambio». Con el gurú de la velocidad en Galicia lleva dos años, los mejores de su incipiente carrera atlética, con un margen de mejora importante pero lejos de su cénit. «Cuando fui décimo del campeonato de España me dije: he pasado de estar jubilado a quedarme a un paso de la final absoluta».
Fue el plus de confianza que le faltaba para asentarse como el velocista gallego del futuro. Tanto, que al próximo nacional no irá por un puesto en la final, sino a por una medalla. «Me veo con posibilidades y quiero intentarlo». Lo suyo es la valentía.
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