Desafiando el muro de Galicia

Pablo Gómez Cundíns
Pablo Gómez REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

Gran Fondo Ézaro pretende alcanzar los mil inscritos, convertirse en referencia mundial y reunir al podio del Tour de 1992: Indurain, Chiappucci y Bugno

10 jun 2015 . Actualizado a las 16:47 h.

Pasa por ser el tercer puerto más duro de la historia del ciclismo, después del Cerro Coronel (Chihuahua, México, con rampas del 30 % de desnivel) y el Muro di Guardiagrele (Chieti, Abruzzo, Italia, con el mismo porcentaje). Las subidas rampantes del 29 % que acredita el alto del Mirador do Ézaro solo han sido domadas hasta el momento por Joaquim Purito Rodríguez (Vuelta 2012). El 4 de julio, mil valientes se lanzarán a por el reto de emular al ciclista catalán. Podrían ser dos mil, pero la organización, con Ezequiel Mosquera (segundo en la Vuelta 2010) a la cabeza, antes quiere hacer del Gran Fondo Ézaro «un referente europeo».

El crecimiento de la propia prueba (antes denominada Desafío do Atlántico) le respalda. El año pasado fueron cuatrocientos los que tomaron la salida. Y el 4 de julio, día de arranque del Tour de Francia, entre el millar de valientes, se espera la presencia de los tres integrantes del podio de la ronda gala en el año 1992: Miguel Indurain, Claudio Chiappucci y Gianni Bugno.

Reforzarán el elenco nombres como los del Óscar Pereiro, Gustavo César Veloso, el atleta campeón de España de maratón Pedro Nimo, el humorista José Antonio Touriñán y el actor Federico Pérez. Apoyaron la presentación representantes de los municipios por donde pasa la carrera (Dumbría, Muxía y Muros) y de la Federación Gallega de Ciclismo, así como el director de Ferroatlántica para la zona noroeste, Carlos Oliete.

Dos recorridos

Los 137,20 kilómetros de recorrido acumulan un desnivel de 2.480 metros. La salida será desde la cascada del Ézaro y el alto en el Mirador. El recorrido corto tiene una longitud de 103,50 kilómetros con un desnivel de 2.400 metros. La etapa de la Vuelta que coronó a Purito tenía 184,6 kilómetros.

El Gran Fondo Ézaro visitará lugares míticos de la Costa da Morte como el santuario de Nosa Señora da Virxe da Barca en Muxía, Dumbría, O Pindo, O Ézaro y Muros, entre otros. La intención de la organización es hacer de este punto de Galicia «la capital del ciclismo», del mismo modo en que el Mortirolo se ha convertido en referente italiano gracias al Giro. «El recorrido, junto al paisaje que ofrece, permanecerá en la memoria de la gente», apunta Ezequiel Mosquera.

Pasa de un simple final en alto a una exigente etapa de montaña con todas las de la ley

Purito Rodríguez se imaginaba cómo sería subir a los infiernos y un gallego ya conquistaba para La Voz el alto del Ézaro. Y no eran imaginaciones suyas. En enero del 2012, Gonzalo Rabuñal tiraba de riñón para mostrar a los lectores la dureza de las rampas. Desde la primera, del 14 % y con 1.800 metros por delante y el mar a sus espaldas. Rabuñal ya era, por aquel entonces, un visionario: «Pienso que esta subida se adapta a la perfección a las cualidades de Purito».

El exciclista profesional de Arteixo advertía del segundo tramo tras los 450 primeros metros: una curva pronunciada a la izquierda y adiós asfalto. En su lugar, hormigón rugoso en extremo. «Hay dos curvas enlazadas, de derecha a izquierda, terribles. Este trecho hace daño de verdad», avisaba. La subida afloja hasta el 10 % de pendiente y en los últimos metros recupera hasta el 13% de desnivel.

Ayer, Ezequiel Mosquera describía: «Será un recorrido exigente, con el puerto de As Paxareiras que se asciende, en el recorrido largo, por su cara más exigente, la de Sestaio. Podemos considerar que estamos ante una etapa de montaña».

El período de inscripción se cierra el 26 de junio. Más información en la página oficial de la prueba, http://www.granfondoezaro.com/