Warner dice que tirará de la manta

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DEPORTES

Diego URDANETA | AFP

Corrupción en la FIFA El exvicepresidente teme por su vida, pero afirma que eso no le detendrá

06 jun 2015 . Actualizado a las 16:45 h.

El exvicepresidente de la FIFA Jack Warner, acusado en el amplio caso de corrupción en el fútbol mundial, amenazó con divulgar una «avalancha» de secretos sobre el máximo organismo y su dimitido presidente, Joseph Blatter. «Ni siquiera la muerte podrá detener la avalancha que vendrá», aseguró el trinitense Warner, quien presidió la Concacaf entre 1990 y el 2011, cuando renunció a toda relación con el deporte para salvarse de una investigación por un escándalo de sobornos para comprar votos de países caribeños, y se refugió en la política de su país.

«Señor Blatter, entiendo lo que usted siente. Yo pasé en el 2011 por lo que usted afronta hoy. La diferencia es que usted causó mi caída. Yo no provoqué la suya», lanzó Warner durante un acto del opositor Partido Liberal Independiente, que dirige en Trinidad y Tobago. Blatter dimitió el pasado martes por sorpresa como presidente de la FIFA, cuando se multiplicaban las revelaciones del escándalo de corrupción en el seno del máximo organismo, aunque el dirigente suizo continuará en el cargo al menos hasta diciembre. Warner, una de las 14 personas, entre ellas varios altos cargos de la FIFA, acusadas por fiscales estadounidenses de formar parte de una trama de corrupción y sobornos por valor de al menos 150 millones de dólares, dijo temer por su vida, y afirmó disponer también de gran cantidad de documentos sobre el órgano rector del fútbol mundial, entre ellos unos que demuestran su implicación en las elecciones legislativas de Trinidad y Tobago en el 2010.

Documentación

«He reunido una serie de documentos que muestra una relación entre la FIFA, su financiación y el Congreso Nacional Unido (UPC, por sus siglas en inglés)», un partido trinitense, dijo Warner en un anuncio de cinco minutos difundido por la cadena de televisión TV6. Según Warner, en estos documentos, ahora guardados en un «lugar seguro» y que incluirían cheques y declaraciones, también se habla de «otras cuestiones que implican a la actual primera ministra» de Trinidad y Tobago. «He decidido que no iba a guardar más secretos en beneficio de personas que ahora quieren destruir activamente este país, su imagen en el extranjero y su destino», subrayó el exvicepresidente de la FIFA. «No voy a permitirles que me priven de mi libertad», señaló desafiante. «Pido perdón por no haber divulgado estos asuntos anteriormente», apuntó.

Al más alto nivel

Acusado de haber recibido 10 millones de dólares a cambio de apoyar la candidatura de Sudáfrica para organizar el Mundial de 2010, entre otros cargos, se encuentra desde el miércoles en la lista de personas mas buscadas por la Interpol. Ayer, festivo en Trinidad y Tobago, Warner no realizó actos públicos. Hoy debería volver al Parlamento, donde ocupa un escaño en la Cámara de Representantes. Su caso ha cautivado la atención en la antigua colonia británica caribeña, ubicada a pocos kilómetros de las costas venezolanas.

El carismático parlamentario trinitense de 72 años ha emprendido una campaña para defender su inocencia desde que el miércoles de la semana pasada fuera arrestado a petición de las autoridades estadounidenses y después liberado tras pagar una fianza de 400.000 dólares. Pieza central del escándalo por los supuestos pagos ilegales, corrupción, fraude y blanqueo de dinero según la justicia de Estados, llegó a insinuar que los cargos en su contra obedecen a un complot del país norteamericano, que no obtuvo la sede del Mundial 2022.

El controvertido traspaso de 10 millones de dólares de Sudáfrica al fútbol caribeño antes del Mundial 2010 fue aprobado al más alto nivel del Estado, según publicó la prensa del país.

El semanario Mail&Guardian publicó una carta sobre el tema, tratado en el 2007 por el presidente del comité organizador sudafricano Danny Jordaan con la FIFA para encontrar una modalidad de pago. El documento no demuestra que hubiera fraude, ni contradice las afirmaciones del ministro de Deportes, Fikile Mbalula.