El último concierto de una gran Final Four

Alberto Blanco EN ZONA

DEPORTES

17 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

¿De ópera o de rock? Para gustos, lo que cada uno quiera. Esta tarde veremos dos estilos opuestos. Totalmente. No se parecen en nada. Madrid y Olympiacos en busca del Olimpo. Rudy Fernández frente a Vasileios Spanoulis. Todavía me duele el cuerpo desde el viernes. La paliza física de los griegos en el partido ante el CSKA reflejó al máximo el estilo de su equipo. Qué sensación de fuerza! Daban miedo desde las gradas. Y hoy, está claro que van a esa guerra. Raro sería un partido similar al de Londres 2013. Raro, raro.

Todo gira en torno al dios Spanoulis. No hay duda. Todo se pone a su servicio. Saben que necesitan de esos minutos de inspiración divina para optar nuevamente al cetro europeo. Lo hizo ante los blancos en la segunda mitad de Londres. ¿Lo volverá a repetir?

Y en este lado del ring aparece nuevamente el Madrid. En su tercera final consecutiva. Mucho mérito. Pero mucho de verdad. Jugó unos primeros 20 minutos en la semifinal frente al Fenerbahçe de lujo. Con ese traje madridista de poner el ojo en el aro rival. Fue un festival.

¿La lección de Londres y Milán serán suficientes? Porque en ambos casos, el Madrid no estuvo mal en ataque pero me temo que necesitará poner su foco en imprimir carácter defensivo desde la primera jugada. Y en eso, el Madrid también estuvo muy bien el viernes. No rehuyó los cuerpo a cuerpo ante los turcos. Mucha culpa de ello la tuvo Ayón. Veremos que sucede. Promete mucho esta Final Four de Madrid.