Del micrófono a Primera División

Miguel Álvarez LUGO / LA VOZ

DEPORTES

OSCAR CELA

Inició la temporada como «speaker» y acabó jugando en la máxima categoría

31 mar 2015 . Actualizado a las 10:34 h.

El deporte de élite es un nido de situaciones curiosas. Pino Chao acaparó una de ellas en la campaña 2014-2015. Inició la temporada como speaker del Club Voleibol Emevé y, después de varios meses, dio el salto a la primera plantilla como jugadora. Fueron dos experiencias distintas, pero «agradables» para la deportista lucense, que se convirtió en una de las protagonistas del Pabellón Municipal.

Los conjuntos masculino y femenino del Emevé militaron en la Superliga en la campaña 2014-2015. Y Pino Chao, que jugaba en el segundo equipo de mujeres, se convirtió en la voz de las escuadras de élite. Dio un paso al frente para asumir el mando de los altavoces del Municipal en los encuentros que los lucenses disputaban como locales. Se aplicó con bríos a pesar de que, durante muchas jornadas, los resultados no acompañaron. «En la máxima categoría, se necesita un speaker para la ambientación y la presentación de los equipos. Soy muy dicharachera, así que, cuando me lo propusieron, me apunté sin dudarlo», explica Chao.

Su voz retumbó en la instalación lucense muchas tardes de sábado. Hasta que, mediada la temporada, desapareció de la atmósfera. O, más bien, se transformó. En cuestión de días, pasó de ser speaker a jugadora de élite. Del micrófono a las voleas.

La plaga de bajas que asoló al Emevé impulsó a José Valle, entrenador del conjunto femenino, a buscar refuerzos dentro de su propia casa. Una de las elegidas fue Pino Chao. Ella recuerda que el técnico le dijo «antes de Navidades que necesitaba gente. Me veía comprometida y, si aceptaba, contaba conmigo para la Superliga». Un salto peliagudo para una deportista que, pese a haber practicado voleibol durante quince años, militaba en el segundo equipo del club lucense.

Aparcó el micrófono sin dudarlo y asumió el reto con ilusión. «El salto desde Segunda División a la Superliga es enorme, así que yo tenía claro cuál sería mi rol», relata la jugadora. «Normalmente, hago los cambios por las centrales en los saques y entro a defender», explica.

La pronunciación

Pino Chao ha vivido un año intenso en el que ha paladeado el deporte de élite desde dos prismas diferentes. La faceta de speaker le deparó más de una anécdota. «Lo que más odiaba era la presentación de los jugadores. Algunos tenían unos nombres rarísimos e intentaba aprenderlos unos minutos antes de los partidos para no meter la pata», rememora.

Los bríos con los que se aplicaba detrás del micrófono también le granjearon alguna enemistad temporal. «Muchos jugadores me dedicaron caras de odio desde la pista. Precisamente, un sábado por la noche me encontré con uno del Ibiza y se acercó a mí para decirme que no me podía imaginar la rabia que había sentido hacia mí en la pista, que me intentaba intimidar con la mirada, pero que no podía conmigo», indica. Hermana de Miguel, que juega en el Cáceres de la Superliga, a Pino Chao no le importaría continuar en la máxima categoría. Algo que se ha vuelto complicado después de que el Emevé certificase el descenso.

Asume el sacrificio y la exigencia de su nuevo equipo con una sonrisa. Compagina la labor de profesora de batuca en un colegio con su pasión por el voleibol. «Siempre llego unos minutos tarde, porque salgo de trabajar a las cinco, que es la hora a la que entrenamos», comenta. Pero lo lleva bien: «Me encanta bajar. José Valle tiene un mal humor tremendo, pero aprendes un montón con él».

Pino Chao Jugadora del Emevé